Quedan muy pocos tenistas que le peguen a la raqueta del lado izquierdo y que se encuentren en los primeros puestos de las superficies del tenis, tanto masculino como femenino. En el pasado tenían una ventaja ante los jugadores diestros, que a lo largo del tiempo terminó por desaparecer.
Uno de los pocos tenistas zurdos que figuran entre los mejores, es el español Rafel Nadal, número tres en el ránking de la ATP, en tanto que entre los argentinos más destacados, Mariano Puerta, aparece en el decimosegundo lugar. Casualmente, estos dos singlistas, protagonizaron en la última edición de Roland Garros, el primer choque entre dos jugadores de perfil zurdo en la historia del Grand Slam.
Según argumentó el psicólogo y neurólogo Stanley Coren, autor de The Left-Hander Syndrome (El Síndrome del Zurdo), el tenis se adjudicaba en el pasado un gran porcentaje de zurdos, ya que éstos veían limitado su ingreso a otros deportes por la falta de equipos especiales.
Pero el factor clave, era el desconcierto de los diestros ante el desafío de los zurdos en las distintas superficies, ya que, por ejemplo, el desafío de "la otra mano" siempre fue formidable, porque los efectos de cada golpe son como consecuencia diferentes en todo sentido: la bola gira al revés, se eleva y cae en forma diferente, el zurdo se perfila en el saque para aprovechar la debilidad del diestro en sus devoluciones de revés.
Como se informó en la cadena de la BBC de Londres, Inglaterra, la pregunta se centra en porqué los tenistas zurdos perdieron esa ventaja en el presente.
Por su parte, Jon Wertheim, el autor del artículo en Sports Illustrated, explicó que las nuevas raquetas, el atleticismo y la fuerza de los tenistas profesionales de la actualidad, son tan grandes que neutralizan la ventaja de los zurdos.
Así, las posibilidades de éxito de un tenista zurdo descienden a la proporción de uno de cada diez, de los zurdos en la sociedad.
En el año 1975, cinco de los primeros diez tenistas varones eran zurdos, mientras que, por el lado de las mujeres, donde en algún momento reinó martina Navratilova, la última ganadora zurda de un torneo de Grand Slam fue Mónica Seles, en 1995.
En tanto, John McEnroe, uno de los zurdos más destacados en el ambiente del tenis, cree que este problema no es definitivo, ya que no marca la historia sino una de sus desviaciones momentáneas, y exclamó un "Volveremos".