Expulsan a seis policías acusados de golpear a presos

Los efectivos pertenecían a la comisaría tercera de Avellaneda. También están sospechados de haber cambiado los certificados médicos de los reclusos

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Seis efectivos de la comisaría tercera del partido bonaerense de Avellaneda fueron separados de sus puestos tras una auditoría de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense que investiga apremios ilegales contra ocho arrestados en esa seccional, uno de los cuales murió.

El titular de esa cartera, León Carlos Arslanián, separó definitivamente de la fuerza a seis miembros de la comisaría tercera de Avellaneda tras una investigación interna que realizó Asuntos Internos.

Los efectivos separados de la Policía fueron identificados como los capitanes Rubén Gómez (jefe de turno) y Rubén Lazarte (quien se desempeñaba como segundo jefe de la comisaría por licencia de su titular), el teniente primero Marcelo Fiordomo, los tenientes Hernán Gnopko y Leonardo Vargas y el subteniente Julio Silva, según informó el Ministerio de Seguridad.

Todos quedaron sospechados por la muerte de Diego Gallardo, de 20 años, quien falleció el 11 de enero último como consecuencia de los golpes en la cabeza que recibió el día anterior, junto a otros siete detenidos que habrían pretendido escapar.

Para la presunta intención de encubrir el maltrato, los
policías involucrados trasladaron a los hombres a otras seccionales de
esa localidad y Gallardo fue alojado en la comisaría primera, donde
murió.
Incluso, se habrían falsificados certificados médicos en donde se hacía constar la firma apócrifa del médico de la dependencia en donde se establecía que los detenidos eran trasladados en perfectas condiciones de salud.

Pero el médico nunca pasó por la comisaría el día de la pesquisa, tal como lo acreditó la Auditoría, y el fiscal de Lomas de Zamora, Andrés Devoto, a cargo de la causa, interrogó a los otros arrestados que habían sido golpeados.

Los ahora ex policías Gómez, Fiordomo, Gnopko y Silva se encuentran detenidos a disposición de la UFI N° 1 de Lomas de Zamora, luego de que se les dictara la prisión preventiva por los delitos de "homicidio doblemente calificado por el concurso premeditado de más de dos personas y por la condición de funcionarios policiales en concurso real con apremios ilegales reiterados en siete oportunidades y falsificación agravada de instrumento público".