Raúl concurrió a un laboratorio, le pidió a un bioquímico que le sacara sangre y luego se llevó el líquido para, tranquilamente, pintar sus cuadros.
El exótico artista es un escenógrafo entrerriano de apellido Albanece, quien inaugura hoy una polémica muestra de sus obras, hechas en parte con su propia sangre. Aunque el cuestionado arte comenzó tiempo antes, cuando una artista plástica presentó la obra ?Savon de Corps?, unos jabones hechos con la grasa de su propio cuerpo, que obtuvo luego de una liposucción. Su muestra generó rechazo, por las similitudes con el Holocausto.
Albanece mostrará sus pinturas en el VIII Salón de Invierno 2005 que se realiza en la ciudad de Gualeguaychú y que está auspiciado por la municipalidad.
La obra polémica se llama ?Mi mamá me mima/ Mi mamá me ama/ Mi mamá me pega/ Mi mamá me maya? y pertenece a una serie de obras relacionadas con los derechos de los niños, según informa hoy El diario de Paraná.
Según Albanece, la obra combina una técnica mixta de pintura acrílica, pastel tiza, carboncillo y por supuesto, sangre humana.
El artista concurrió a un bioquímico, que le extrajo sangre, para finalizar su obra. Se trata de una tendencia que también apareció en Rosario, cuando la artista Nicola Constantino mostró ?Savon de corps?, jabones elaborados a partir de la grasa de su cuerpo, que logró luego de una lipoaspiración.
Antecedentes
Uno de los primeros en comenzar con la tendencia de usar fluidos corporales para hacer obras fue el artista neoyorquino Andrés Serrano quien mostró en 2001 una obra llamada Piss Christ: se trataba de una escultura de Cristo sumergida en la orina del propio Serrano. La obra despertó el enojo y la descalificación de distintos grupos sociales, políticos y religiosos.