Los countries sufren el vacío legal y piden reglas

La Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos reclama una legislación que incluya normas de convivencia entre propietarios y una regulación impositiva del sector

Guardar

El presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos de la Argentina, Eduardo Gutiérrez, se quedó por la falta de legislación que sufre esa actividad, y aseguró que los funcionarios "nos consideran solo especuladores de tierra, pero sucede que el Estado todavía no descubrió nuestra actividad".

"Luchamos contra la falta de legislación. Hay muchos puntos oscuros en este negocio, que es nuevo, y parece no ser comprendido por las autoridades", enfatizó Gutiérrez.

El empresario se expresó así al disertar en el Primer Encuentro Internacional Multidisciplinario de Seguridad Jurídica, organizado por el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires.

En ese marco, Gutiérrez sostuvo además que una legislación adecuada para este negocio "debería contar de tres capítulos básicos: cuáles son los puntos específicos que debe contener un expediente para lograr la aprobación de un barrio cerrado, establecer normas básicas de convivencia entre propietarios y sus grupos familiares y la regulación impositiva del sector".

Sobre este punto, adelantó que en los próximos meses "podremos lograr algunas cosas, como una imposición fiscal atenuada hasta la primera renta, ya que no se puede cobrar el impuesto desde antes del desarrollo del barrio".

"Además, vamos a lograr una disminución del impuesto a los Sellos y de los Ingresos Brutos", añadió Gutiérrez.

Por su parte, el presidente del Consejo Profesional de Agrimensura, Pedro Gaska, también se quejó por la falta de una legislación adecuada para este negocio, y sostuvo que esta situación "acarrea serios problemas" para la ejecución de urbanizaciones, como clubes de campo.

"Se hace muy necesario que exista una normativa legal que aclare la forma de utilizar el territorio", indicó el dirigente.

En tanto, el director titular de la empresa IRSA, Alejandro Elsztain, destacó que en Argentina, a pesar de la "ausencia de legislación" específica, existe una "oportunidad muy grande para hacer negocios" en el sector de countries, barrios privados o clubes de campo.

El empresario vaticinó que IRSA "se ha propuesto convertirse en la empresa de desarrollo urbano más importante de Argentina y también apuntamos a serlo de América Latina".

Y explicó la compañía "compra activos y los transforma para ser usados, como sucedió con el hotel Llao Llao, el mercado de Abasto o Puerto Madero".

Por su lado, el secretario de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos, Julio Tissone, hizo hincapié en los reglamentos que rigen la convivencia dentro de los barrios cerrados, y subrayó la importancia de "la redacción y posibilidad de hacer acatar sanciones por incumplimiento".

"El respeto por la gente que vive en los barrios y por la naturaleza es lo fundamental a la hora de redactar los reglamentos de estos barrios, donde lo que se potencia es la idea de vecindad", destacó Tissone.

En consecuencia, sostuvo que "se requieren de normas claras y procedimientos claros para hacer cumplir las sanciones, pero con
la fundamental posibilidad de que quien es acusado pueda ejercer su defensa".

"Si la sanción se aplica parcialmente se pierde el sentido de justicia", advirtió Tissone, quien remarcó que "las normas deben estar reglamentadas correctamente para evitar conflictos".

Por otra parte, Alejandro Marolda, de Marolda Inmuebles, presentó su proyecto Driades, un country de mar, a 19 kilómetros al norte de Pinamar, de 692 hectáreas, y 2,3 kilómetros de costa.

"Se están dando todas las condiciones para favorecer un desarrollo fuerte de la actividad turística en Argentina", indicó Marolda.