El moderno estadio, un fiasco

El Waldstadion costó más de u$s200 millones pero en el partido se abrieron grandes grietas en el techo y comenzó a llover en sectores de la cancha. Fotos que muestran las roturas

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(AP) -

El moderno techo del estadio de Francfort resultó ser un fiasco el miércoles, al no poder contener la fuerza de la lluvia que cayó durante la final entre Argentina y Brasil por la Copa Confederaciones.



Ante el mal pronóstico, el partido fue disputado bajo techo en el denominado Walstadion, la primera final de un torneo de la FIFA jugada en esas condiciones.



Pero el moderno techo retráctil que fue extendido para cubrir toda la cancha, no pudo ante la fuerza del aguacero, y rápidamente comenzaron a notarse grandes grietas que mojaban el campo de juego.

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Cuando había transcurrido la primera media hora del partido, la lluvia empezó a colarse y caer bajo uno de los manchones para los saques de esquina, obligando a los fotógrafos apostados cerca a buscar otro sitio. En el segundo tiempo,

se realizaba sobre una laguna que inundaba la zona de los tiros de esquina.



El estadio, repleto con más de 45.000 espectadores, costó aproximadamente 200 millones de dólares.



Cómo es el estadio


Francfort es la puerta de entrada de la mayoría de los turistas que visitan Alemania, con un enorme aeropuerto que recibe vuelos y conexiones de todas partes del mundo. Allí, argentinos y brasileños definieron quién se quedaba con la Copa de las Confederaciones, imaginando quizá un choque en esa misma tierra pero el próximo año, durante la Copa del Mundo.



Ciudad natal del famoso poeta Johann Wolfgang Goethe, su estadio, escenario del partido, es uno de los más imponentes de los que se prepararon para recibir el Mundial de 2006.



Ahora es llamado Commerzbank-Arena por el patrocinador que aportó una parte del dinero para sus refacciones. En un año, volverá a cambiar su denominación por la de FIFA WM Stadion Frankfurt (Estadio Mundialista de Francfort).



La casa que recibió la magia de Juan Roman Riquelme y de Ronaldinho fue inaugurada inicialmente en 1925 y allí se suelen jugar los partidos de local del Eintracht Frankfurt y Frankfurt Galaxy, dos equipos menores de Alemania.



En su historia, está la de ser sede del campeonato del mundo de 1974 y de la Eurocopa de 1988, además de albergar el ring en el que en 1966 pelearon Muhammad Ali y Karl Mildenberger.



Para vestir de gala el Waldstadion, se iniciaron los trabajos el 21 de junio de 2002 y finalizaron hace unos meses. El diseño aprobado fue el de la compañía Bögl, que propuso un campo con techo retráctil. Por eso, el alcalde Achim Vandreike bautizó en broma el estadio como el ?cabriolé más grande del mundo?.