Rocío Marengo dio rienda suelta a su erotismo en Chile. La chica trabaja en el programa ?Mucho Lucho? y dejó de lado su veta inocentona. Ella nunca se prestó a chistes eróticos ni algo parecido, además de que cuidó siempre sus intervenciones. Pero cambió la historia y la prensa chilena le dice que "salió del closet".
Aunque lejos de un destape en su elección sexual, Rocío se olvidó de sus pudores. Se puso a jugar con sus lolas frente a 600 chilenos ávidos que se agolpaban para al menos tocarle el pelo. Así, le dieron la bienvenida a la audaz Marengo en las discos Kamikaze, donde hará shows nocturnos.
"La argentina de carita perfecta", como le dicen en Chile, fue "un vendaval", dice Las Ultimas Noticias.
En otro boliche, apareció en escena luego de las tres de la mañana, y comenzó un baile endemoniado que recordaba a Salma Hayek en Del Crespúsculo al Amanecer. Rocío se animó a los movimientos pélvicos que parecía haber olvidado en sus modositas performances anteriores.
La euforia no tardó en adueñarse de la platea, y le empezaron a proferir el grito chileno para las mujeres sexies: "Rica, rica, rica...?. Ella respondió, suspicaz: "¿Hay chicos solteros aquí? Yo ando en busca de un chico soltero, bien chileno?, dijo a la masa, que terminó pidiéndole que se desnudara.
Rocío condujo un concurso, pidió a cuatro chicos "bien desinhibidos, bien machos, que estén dispuestos a todo acá arriba" y, descalza, se puso a bailar con los cuatro "embobados".
"Me encanta que me pidan que haga cosas subidas de tono", confesó, y lo redujo al escenario: "Todo lo que hago arriba es para divertirme, y me gusta que la gente se vaya contenta. Lo de mis pechugas fue un juego simpático. No tengo ningún problema en reconocer que no son naturales. Yo soy espontánea, natural, eso es lo que más me acerca al público?, contó, con su cara de angelito.