La justicia de los Estados Unidos busca al líder de una secta polígama que tiene 40 esposas y 56 hijos.
Se trata de Warren Jeffs, es el líder de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (FLDS, en su sigla en inglés) una rama que se separó de la Iglesia Mormona en 1890.
La justicia norteamericana embargó hace pocos días las cuentas bancarias de Jeffs.
Fue un tribunal del estado norteamericano de Utah que congeló temporalmente cerca de 100 millones de dólares en activos de Warren Jeffs y su Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, la mayor secta polígama en Estados Unidos.
El hombre, que sostiene que se necesitan al menos 3 esposas para ganarse el cielo, es acusado de abusar sexualmente a su sobrino, estafar y, entre otros delitos, arreglar un matrimonio entre una manor de 16 años y un hombre casado de 44 años.
Jeffs , de 49 años, ha logrado ocultarse y no se lo ha visto públicamente desde hace meses.
Se sospecha que se encuentra asilado en un campo de la localidad del El dorado, en Texas
Las autoridades temen que el líder de la secta se atrinchere y se resista al arresto y que ocurra un episodio similar al de la tragedia de Waco, donde ocurrió una masacre en 1993 justamente en el estado de Texas.
En tanto, el juez Robert Adkins determinó congelar temporalmente un fondo fiduciario para la iglesia y suspendió a Jeffs y otros cinco fideicomisarios, al indicar que halló pruebas suficientes que indican que han vendido de manera fraudulenta propiedades a miembros del grupo por menos del valor del mercado.
El fondo fiduciario, llamado Plan de Esfuerzo Unido, comprende casi todos los activos de la secta y, supuestamente, era compartido entre sus aproximadamente 6.000 miembros.
Jeffs excomulgó a decenas de miembros de la iglesia y les ordenó dejar las casas que son propiedad del fondo, expulsándolos de la comunidad y reasignando sus varias esposas a otros hombres.