Los hombres también tienen sus días. Aunque no de manera cíclica, ellos padecen de cambios hormonales que los ponen irritables, de mal humor y casi depresivos.
Se trata del Síndrome de Irritabilidad Masculina: una baja en la producción de testosterona que vuelve a los hombres irascibles, deprimidos, con poca energía y nada de interés sexual.
Quien primero habló de SIM fue el científico Gerald Lincoln en la revista New Scientist (2002), lo cual causó un gran impacto en la población científica.
Después de estudiar durante años la fluctuación de la testosterona en los carneros, Lincoln determinó que la baja de esta hormona en hombres de cualquier edad los torna irascibles, hipersensibles y con poco deseo sexual.
Un cuadro semejante al de las mujeres antes de la menstruación, aunque no cíclico.
"Tiene su parte graciosa porque nos percatamos de las debilidades de los hombres -declaró Lincoln-, pero también tiene su lado serio, porque la conducta masculina puede estar comprometida con el estado hormonal".
En realidad, ya se sabía que los hombres maduros experimentan la andropausia, es decir, el agotamiento paulatino de la testosterona y la aparición de varios de estos síntomas.
El descubrimiento de Lincoln, sin embargo, demuestra que algunas situaciones como estrés, exceso de trabajo, un accidente grave o un duelo pueden provocar también en los jóvenes un descenso en las hormonas.
Fuente: Univisión