Hay colaless de esos que pueden parecer aún más pequeños que los de las mujeres que se mantienen en su peso.
Lejos de estigmatizar a las gordas y sobre todo, lejos de confinarlas a una vida sin caliente sensualidad, una marca de ropa vende corsets, baby dolls, corpiños y ligas.
Los materiales son exactamente los mismos, y así las gorditas se animan a las transparencias, los encajes, la lycra y accesorios como las perlas, las plumas y las lentejuelas.
La empresa se dirige a muchas mujeres que tienen ganas de que su exceso de peso no se lleve mal con la cama. Los talles son un poco confusos, pero lo importante es que los hay. Se pueden pedir hasta séxtuple XL.
Consigna Las Ultimas Noticias de Chile que las que van a comprar sus trapos sexies son "mujeres que se dan el dato entre amigas y vuelven fascinadas porque están aburridas de usar esos sostenes y calzones gigantes de abuela, porque en Chile la moda está hecha para las flacas, cuando la mayoría somos bajas y rellenas", según Ivonne, a cargo del local.
El XL es un talle 48, el XXL un 50 y así sucesivamente. De a poco, las gorditas se animaron también a los colores, y se hartaron del riguroso negro que encoge talles. En ciertos casos, cuando es inevitable mostrar el sobrepeso, algunas gorditas audaces deciden alegrarse la vida y usar ropa interior del turquesa más rabioso, o el rojo, el dorado e incluso las paillettes de cualquier color.
Además de las ropas, las tiendas ofrecen disfraces atrevidos para una noche de amor al estilo ficcionado. Las gorditas también pueden vestirse de grandotas colegialas, conejas, sadomasoquistas o enfermeras.