El español de origen sirio Moutaz Almallah Dabas, requerido por España por los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, dirigía un grupo inspirado en la red terrorista Al Qaeda que incluía a varios implicados en esos ataques.
Así lo aseguró hoy el abogado John Hardy, representante de la Audiencia Nacional española, en una vista pública celebrada en la Sala Segunda del tribunal de Bow Street, Londres, a la que asistió el propio imputado. Además, Hardy acusó al sospechoso, de 39 años, de "colaboración con una organización terrorista islámica".
Dabas fue arrestado el pasado 19 de marzo en Slough, Londres, en virtud de una orden de busca y captura internacional tramitada por el juez de la Audiencia Nacional española encargado del sumario del 11-M, Juan del Olmo.
El sospechoso es hermano del sirio Mohannad Almallah Dabas, detenido el pasado 18 de marzo en Madrid por su presunta vinculación con los citados atentados, que causaron 191 muertos y 1.500 heridos.
Según explicó Hardy, Moutaz llegó a alquilar un inmueble de Madrid en el que, junto a su hermano, "llevó a cabo reuniones de adoctrinamiento de jihadistas (practicantes de la "Yihad", guerra santa)".
"El (Dabas) era, efectivamente, el director de este grupo", subrayó el letrado, al precisar que el sospechoso "guardaba en su casa textos autorizados o distribuidos por Osama Ben Laden", jefe de Al Qaeda.
Según el Ministerio del Interior español, los hermanos Dabas mantuvieron presuntamente contacto con algunos de los principales implicados en el 11-M, como el suicida Serhane Ben Abdelmajid, alias "El Tunecino", o el supuesto cerebro de los ataques Rabei Osman Al Sayed, alías "Mohamed el Egipcio".
El supuesto terrorista "estuvo en contacto con esta gente desde antes del año 2002", dijo Hardy, quien indicó hoy que "Mohamed el Egipcio", entregado por Italia a España el pasado diciembre, tenía "el número de teléfono de Dabas".
Además, el propio Dabas guardaba en su teléfono móvil números de "implicados en los atentados de Madrid".
Por su parte, el abogado defensor del imputado, Mark Summers, pidió la libertad de su cliente con el argumento de que su orden europea de arresto es "defectuosa", pues, entre otras cosas, el texto no cita a Al Qaeda y tampoco acusa directamente a Dabas.
A ese respecto, John Hardy replicó que el documento de detención habla de "Osama Ben Laden, líder de un grupo terrible llamado Al Qaeda" al que todo el mundo conoce, y restó importancia a la literalidad del texto.
Con la orden de arresto en la mano, Summers declaró que el juez instructor de la vista de hoy, Anthony Evans, es "incapaz de hacer una evaluación" del caso, por lo que "debería requerir más información".
El abogado defensor también aludió a "importantes argumentos relacionados con derechos humanos", aunque optó por desarrollarlos en una futura vista.
Vestido con una camiseta gris y un pantalón verde, Moutaz Almallah Dabas se sentó en el banquillo de los acusados, custodiado por dos policías, y siguió las deliberaciones de las partes, si bien no prestó testimonio en ningún momento.
Finalmente, el juez Anthony Evans fijó la próxima audiencia del caso para el próximo 14 de junio en Bow Street, donde Dabas no estará presente, si bien declarará por videoconferencia desde la prisión de máxima seguridad de Belmarsh (Sudeste de Londres).