El jurado encargado del caso contra Michael Jackson, acusado de abusar sexualmente de un menor, vio ayer dos libros de fotografías de niños encontrados en la casa del cantante durante un registro, en 1993.
Los volúmenes presentados por la acusación, "Boys Will Be Boys" y "The Boy: A Photographic Essay", muestran imágenes de niños y jóvenes en diferentes grados de desnudez.
Los dos libros se encontraban en el dormitorio del intérprete y estaban en un armario cerrado con llave.
El juez Rodney Melville, que aceptó la solicitud de la acusación para incluir ambos volúmenes como pruebas contra el cantante, indicó que algunas de las fotos pueden ser consideradas explícitas en materia sexual.
Melville desoyó las protestas de la defensa de Jackson, que consideró ambos volúmenes como "irrelevantes" en el caso y que sólo servirían para alimentar los prejuicios de los miembros del jurado.
Jackson, de 46 años, está acusado de cuatro cargos de abusos sexuales supuestamente cometidos entre febrero y marzo de 2003, de los que presuntamente fue víctima un menor de 13 años que estaba en ese momento convaleciente de cáncer.
Además, el cantante está acusado de conspiración para retener al menor y a su familia, así como de darle a beber alcohol a éste.
Los libros fueron incautados durante un registro en la mansión del cantante en 1993, cuando Jackson era objeto de una investigación sobre los supuestos abusos a otro menor de 13 años.
El caso nunca llegó a los tribunales y Jackson alcanzó un acuerdo multimillonario con la familia de aquel menor.
Uno de los libros presentados hoy al jurado incluye una anotación del puño y letra de Jackson donde dice: "Esta es la vida que nunca tuve. La vida que quiero para mis hijos".
El otro incluye una dedicatoria que reza: "A Michael de tu (símbolo de un corazón) seguidora, XXXOOO (símbolo de besos) Rhonda".
La Fiscalía ha anunciado que piensa concluir con su parte del proceso, el próximo martes. Además, la acusación quiere incluir tres nuevos testigos, entre ellos el periodista Ian Drew, que planeaba entrevistar a la madre de la presunta víctima.
La presentación de testigos de la Fiscalía sufrió esta semana un serio revés cuando la ex esposa de Jackson, Debbie Rowe, fue llamada a declarar como parte de la acusación.
Las declaraciones de Rowe no sólo contradijeron lo anunciado por la Fiscalía, sino que también ofrecieron un firme apoyo al cantante, al que describió como una víctima de "buitres oportunistas".