El doctor Romualdo Bellardinelli del Instituto Lancisi del Corazón de Ancona, Italia, señaló que el Viagra no era una buena solución para los cardíacos, y advirtió que existe una nueva y mejor actividad para combatir el problema.
Resolvió el dilema a través de un estudio de entre 59 hombres de unos 50 años, todos con problemas cardíacos y a los que el dolor les impedía tener una buena circulación de sangre hacia el pene.
Para comprobar la hipótesis, el especialista hizo subir a la mitad de los hombres a una bicicleta estática para pedalear. La otra mitad no realizó ningún tipo de ejercicio para ver la diferencia.
Después se midió la dilatación y la contracción de las arterias cuando empezó el estudio y ocho semanas más tarde. Los resultados indicaron que todos aquellos que hicieron ejercicio "mejoraron la calidad de sus erecciones y de paso la relación con su pareja".
Bellardinelli dice que "al parecer, el ejercicio mejora la función del endotello (cubierta interna) de todas las ramificaciones sanguíneas. Esto puede explicar las mejoras en la vida sexual y en la calidad de vida".