Las ocho metidas de pata más comunes de los hombres

"Te pago la cirugía", "esos kilos de más" y "esa mina está buena" son algunas de las frases célebres que ellos dicen "sin darse cuenta" y que después los hacen terminar en problemas

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Casados, solteros, maduros y jóvenes, todos los hombres suelen decir cosas que hieren la susceptibilidad de las mujeres. Muchas veces ellos no se dan cuenta o simplemente por molestar a su pareja lanzan frases que pegan en la autoestima femenina.

A continuación te presentamos un ránking de las ocho metidas de pata más comunes de los hombres frente a las mujeres:

1- "Yo te pago la cirugía": éste es el comentario sin tacto por excelencia y muchos hombres hacen uso de esta frase. Piensan que aportando dinero son atentos con las mujeres, pero ocurre todo lo contrario.

2- "Debes comportarte como una señorita con el resto, pero como una prostituta en la cama": este "sueño" de los hombres sólo expone la verdadera inseguridad que ellos tienen en una relación. Que su mujer sólo se muestre sexy en la intimidad del dormitorio, pero actúe como una monja fuera de la casa. Intentan dominar a la mujer como si fueran sus amos.

3- "Esa mina está buena": a la mayoría le pasó que el hombre desvíe en forma disimulada la vista hacia otra mujer y hasta pretendan que ellas comenten sobre la otra.

4- "La ropa te queda demasiado ajustada": una frase con doble mensaje hiriente. O que la mujer está más gorda o que se viste como una atorranta.

5- "No tengo ganas de ir a tu casa porque tus papás me caen mal": demuestra que no estiman a sus padres y que ni siquiera piensan hacer un esfuerzo por mejorar la situación.

6- "Este fin de semana salgo otra vez con mis amigos": basta, dicen muchas de las damas. Es agotador escuchar que ellos prefieren pasar más tiempo con sus amigos que con la mujer que tienen al lado.

7- Retarla en público: este punto es muy delicado porque las hacen pasar un mal momento frente a los demás.

8- "Me gustaría hacer un trío": es una manera rápida de que las mujeres se ofendan, porque a pesar de que muchas aceptarían, a una mayoría las hace sentir mal porque sienten que las quieren compartir.