Condenan a tres policías por secuestro extorsivo

Es por el caso del panadero Darío Medina, que tuvo lugar en julio de 2002. Los efectivos deberán cumplir penas de entre 13 años y medio y 14 años de cárcel

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Tres ex policías bonaerenses fueron condenados a penas de entre 13 años y medio y 14 años de prisión, al ser hallados culpables del secuestro de un hombre perpetrado en julio de 2002, mientras sus superiores de entonces serán investigados para determinar si ayudaron o protegieron a los acusados, se informó ayer.

El fallo del tribunal oral 8 de Lomas de Zamora -integrado por los jueces Gustavo Ramilo, Daniel Petrone y Raúl Calvente- condenó a los ex policías de la División Delitos Complejos de esa localidad Juan Pablo Illescas, Pablo Aníbal Masgoret y Hernán Ariel Palomeque.

Además, el tribunal dispuso que "se investigue la posible comisión de delitos en relación a los dichos de los imputados, quienes indicaron que sus superiores les habrían dicho que se fuguen puesto que debían detenerlos, como así también en relación a las
influencias de estas personas en su defensa".

Los ex miembros de la Bonaerense fueron acusados por el secuestro de Darío Medina, tomado cautivo cuando trabajaba en su panadería, y por cuya liberación habían pedido una suma de dinero no establecida.

Justamente la división Delitos Complejos y Narcocriminalidad, -en ese momento a cargo del comisario Juan Reynoso, según recordaron fuentes judiciales-, es la encargada de investigar crímenes como el secuestro.

Y la víctima del hecho falleció tiempo antes del juicio en un accidente de tránsito, se recordó.

La denuncia había sido realizada por los familiares de Medina ante el fiscal Darío Belluci el mismo día en que debían pagar el rescate en inmediaciones del club Temperley, en Lomas, se indicó.

Y el representante del Ministerio Público dio intervención a la DDI de esa jurisdicción, entonces comandada por el oficial Roberto Darío Ibáñez, reseñaron los voceros.

Las fuentes indicaron que cuando fueron al lugar donde debía efectuarse el pago, los detectives a cargo de la investigación vieron pasar varias veces un auto Volkswagen Gol.

Y al pedir informes sobre el rodado, en base al número de patente, se enteraron de que pertenecía a agentes del área de Delitos Complejos.

Entretanto, la víctima fue liberada y relató que "había estado retenida en aquel auto, el que estuvo estacionado gran parte del tiempo frente a la sede de Delitos Complejos, en el centro de Lomas", añadieron los voceros.

También destacaron que "la noche del episodio los policías Masgoret y Palomeque debían cumplir una custodia en la casa del entonces jefe de la policía provincial Alberto Sobrado".

Sin embargo, cuando fueron a detenerlos, los policías sospechosos habían huido, pero fueron arrestados al día siguiente en el interior de la provincia de Buenos Aires.

Los agentes ahora condenados -señalaron las fuentes- "alegaron en su declaración que sus superiores les habrían alertado sobre la orden de captura y les habrían indicado que se fugaran".

También contaron las fuentes que los acusados dijeron que "sus superiores les habrían designado el abogado defensor y les habrían indicado que se negaran a declarar", presuntas circunstancias que ahora los jueces ordenaron investigar.

El tribunal consideró que los policías se movieron "amparados no sólo en su condición de policías, sino en la certeza de que serían de los primeros en enterarse si se formulaba la denuncia, dado que pertenecían a la sección de la fuerza policial cuyo cometido era, precisamente, la investigación de los secuestros", se explicó.

El fiscal Pablo Pando pidió 15 años de prisión para cada uno de los imputados.

Y el tribunal condenó a Illescas a 14 años de prisión -por ser el jefe del grupo operativo, según se determinó-, mientras que a Palomeque y a Masgoret les aplicó trece años y seis meses de prisión a cada uno.

Los voceros recordaron que este episodio "fue anterior a la reforma de la legislación que siguiera al Caso Blumberg, que agravó la penas para secuestros cometidos por policías".