Por primera vez censan a la población afro en la Argentina

El resultado se dará a conocer en el mes de mayo. Mañana culmina la primera parte del trabajo y luego viene la segunda etapa

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La población afrodescendiente argentina, que según las estimaciones de las organizaciones del sector es de 1.812.000 personas, es censada por primera vez en el país a partir de una encuesta piloto, cuya primera etapa concluye mañana.

En la prueba piloto se visitaron unas 600 viviendas del barrio porteño de Monserrat y Santa Rosa de Lima, en la ciudad de Santa Fe, donde se ubican muchas familias afrodescendientes.

"El resultado final de la encuesta se conocerá en mayo próximo", destacó a Télam Miriam Gómez, de la Fundación Caboverdiana de Buenos Aires y consultora en la encuesta.

Gómez aclaró que este miércoles se termina la prueba piloto y luego viene una segunda etapa de encuesta de validación.

La prueba piloto es realizada por la Universidad de Tres de Febrero y cuenta con el asesoramiento técnico del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y de las organizaciones africanas y afroamericanas, bajo financiamiento del Banco Mundial.

"Al no haber mediciones, teóricamente no existimos", aseguró Lucía Molina, titular de la Casa de la Cultura Indoafroamericana de Santa Fé.

La Argentina es el único país de América que no tiene ninguna medición oficial sobre este sector, aseguraron las comunidades afrodescendientes nacionales.
"Para existir tenemos que ser visibles y para eso necesitamos saber cuántos somos, dónde estamos y en qué condiciones económicas, sociales y educacionales vivimos", dijo Molina.

Este estudio va a permitir introducir preguntas vinculadas al origen africano en el próximo Censo Nacional, para obtener estadísticas definitivas del país.

La población argentina afrodescendiente busca reafirmarse en su pertenencia e identidad, y saber de su existencia actual, teniendo en cuenta la discriminación, marginación y explotación que los victimizó y victimiza, en el marco de un pasado por el que el mundo occidental acumuló una dolorosa e inconmensuarable deuda.

Miembros de organizaciones afro coincidieron en que "esta encuesta requirió de un trabajo de sensibilización para que la gente sea más receptiva.

Es que con tanto prejuicio nadie quiere ser "negro", porque "ser negro, en esta sociedad, es un insulto", expresó Gómez.

La dirigente admitió que los datos de población que se manejan son las estimaciones de las propias comunidades, las que dan cuenta de dos vertientes de migrantes.

Una es la de los descendientes de los primeros africanos que llegaron entre el siglo XVI y XIX, que fueron traidos en forma forzosa como esclavos.

El otro sector son los inmigrantes venidos en el siglo XX no como esclavos pero sí empujados por la pobreza o condiciones sociales y políticas adversas.

Al referirse a los datos que se manejan actualmente, Gómez hizo referencia a un estudio antropológico de un especialista de la Univesidad de Buenos Aires realizado recientemente con muestras analizadas en el Hospital Italiano.

Según ese estudio "el 10 por ciento de los porteños tienen origen afro", dijo Gómez, y explicó que esa ascendencia no significa que uno necesariamente sea de piel oscura.

"Esto se observa en diferentes marcadores genéticos que son propios en la gente de origen afro aunque sean de piel clara y ojos azules; el color de la piel es lo que primero tiende a desaparecer cuando hay mestizaje", aclaró.

En general estiman que el 5 ó 6 por ciento del total de la población argentina "tiene ascendencia africana, pero no son todos negros en el aspecto físico, sino que tienen algunos rasgos".

Este dato se compone, según las comunidades del sector, de 1.800.000 afrodescendientes de la primera época, y 12.000 caboverdianos, senegaleses, malianos, nigerianos, venidos en los últimos cien años.

Molina diferenció el término afrodescendiente del de negritud, al remarcar que el primer es superador porque no se basa en la diferenciación por color sino que está vinculado a una cuestión cultural, y destacó que este concepto tiene entidad jurídica como el de pueblos originarios.