La primera reunión de la Comisión Investigadora de la Masacre de Cromañón de la Legislatura porteña terminó ayer por la noche abruptamente cuando familiares de las víctimas cruzaron insultos con legisladores.

Con la presencia de un centenar de familiares de víctimas y sobrevivientes, los miembros de la Comisión Investigadora de la Masacre de Cromañón sólo alcanzaron a elegir esta tarde al presidente del cuerpo, el diputado Ricardo Busacca, del bloque Cambiemos Buenos Aires.

El clima posterior, como consecuencia de las críticas de varios familiares a diputados tildados de "oficialistas", obligó a que se acordara un cuarto intermedio hasta el próximo viernes 8 de abril.

La reunión se realizó en el salón Montevideo de la Legislatura porteña y fue abierta por el vicejefe de gobierno, Jorge Telerman, y el vicepresidente primero del Cuerpo, Santiago de Estrada, quienes se retiraron luego para que los diputados pudieran elegir las autoridades de la Comisión.

Pero apenas terminó la votación, familiares con fotos de las víctimas, muy indignados, comenzaron a cuestionar a los gritos y con insultos a cuatro diputados integrantes de la Comisión, porque en su momento habían votado en contra de la interpelación al jefe de gobierno Aníbal Ibarra.

La diputada Fernanda Ferrero, de Recrear, intentó entonces apaciguar los ánimos: "Dejemos de pelearnos y empecemos a trabajar. Y si alguno de nosotros sale de la regla de cómo se debe trabajar para buscar la verdad, entonces los familiares y la prensa lo sabrán y con ello toda la ciudadanía se va a enterar".

Igual siguieron los empujones entre los más exaltados, lo que obligó a que todo el personal de seguridad se distribuyera en el salón a fin de evitar disturbios.

El abogado José Iglesias, quien habló "en representación de las 193 familias de las víctimas fatales", se encargó de mencionar a los diputados cuestionados: Marina Pérez y Carlos Amejeiras, del Partido de la Ciudad que conduce Jorge Giorno; Alicia Caruso, del Frente Grande; y Miguel Talento, del Frente para la Victoria.

"Hemos pedido a estos diputados que se retiraran sin poner en tela de juicio su honorabilidad -dijo después-, pero al ver que insisten en quedarse, le decimos que ahora también está cuestionada su dignidad", enfatizó Iglesias entre aplausos de todos los presentes.

La diputada Caruso fue la única que finalmente abandonó el recinto calladamente y sin intentar polemizar dado el tenso clima que la rodeaba.

Varios padres y madres igual siguieron profiriendo insultos y hasta hubo algunos intentos de trompadas entre algunos concurrentes y el abogado Javier Viglieri, apoderado de algunos familiares, manifiesto opositor a las críticas al jefe del Ejecutivo porteño.

"Con los que no están dispuestos a escuchar es inútil el diálogo", quiso defenderse Talento, pero encrespó aún más los ánimos de los familiares de las víctimas.

Otro de los padres que optó por calmar la virulencia de las expresiones fue Armando Canciani, quien propuso que la Comisión pasara a un cuarto intermedio para resolver la situación de los cuatros legisladores impugnados por el público.

Ricardo Righi, otro padre, también atacó con duros términos la defensa que Talento quiso esbozar.

Y el momento más sensible lo expresó una sobreviviente que, entre sollozos, dijo a los diputados: "No creo que ustedes sientan mi dolor, porque los que sobrevivimos no podemos dejar de sufrir pesadillas por nuestros amigos y amigas muertos".

Los diputados restantes que integran la comisión son Milcíades Peña, de Confluencia; Diego Santilli y Alvaro González, de Juntos por Buenos Aires; Fernando Cantero, de ARI; Tomás Devoto, de Movimiento por un Pueblo Libre; Martín Borrelli y Gabriela Michetti, de Compromiso para el Cambio; Roy Cortina, del Socialismo; María Eugenia Estenssoro, del bloque Plural; Diego Kravetz, del Frente para la Victoria.