Una bandera con historia se exhibe en La Plata

La llevaban en Malvinas los soldados que combatieron en la batalla de Monte Longdon. Para evitar que cayera en manos inglesas la enterraron

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Se trata de la bandera que acompañaba al Regimiento 7 de La Plata desde hacía más de dos décadas. El 11 de junio de 1982 se produjo uno de los combates más cruentos de la guerra, cuando fuerzas británicas atacaron la zona de Monte Longdon.

Luego de resistir varias horas el ataque por aire, mar y tierra, los soldados argentinos enterraron la bandera para evitar que cayera en manos inglesas.

Al día siguiente, una vez finalizada la batalla de Monte Longdon, los soldados platenses recuperaron la bandera, la desarmaron en varias partes y la ocultaron entre sus ropas, para evitar que sea requisada por los ingleses y así lograron regresarla al continente.

Se trató de uno de los combates que definió el final de la guerra. Allí el Regimiento 7 ofrendó 36 muertos y 84 heridos.

El diario platense Hoy señala que a pocos días de cumplirse el 23º aniversario del inicio de la Guerra de Malvinas, ?la insignia patria pueda lucirse con orgullo en una de las vitrinas del Museo Militar del Regimiento con asiento en Arana?.

?En el museo contamos con muchas banderas de guerra que se usaron a través del tiempo. Estas enseñas tienen la particularidad de contar con un moño, que es a lo que nosotros denominamos corbata, que lleva prendidas todas las condecoraciones, las cintas y demás reconocimientos que el Regimiento 7 obtuvo a través de su historia?, explicó a Hoy el mayor odontólogo Luis Azar, encargado de conducir las visitas guiadas en el museo de la unidad militar.

?Los soldados regresaron con la insignia patria oculta entre sus ropas. Uno de ellos desarmó su abrigo y escondió el paño colocándolo como relleno. Otro hizo lo mismo con la corbata, y el resto de los soldados que participaron en la maniobra se repartieron las condecoraciones. Afortunadamente, los jóvenes no fueron descubiertos y, cuando regresaron al país, se juntaron y volvieron a armarla?, cuenta el mayor, mientras mueve sus manos tratando de explicar la incertidumbre que sentirían los soldados que formaron parte de la heroica operación.

Una vez arreglada, la bandera siguió utilizándose en los desfiles. Pero finalmente, en 1985, los jefes militares del Regimiento decidieron que debían resguardarla. Y fue por eso que la enseña, que aún conserva rastros de la tierra malvinense, pasó a formar parte del museo junto con otras reliquias.

?Nosotros le rendimos nuestro homenaje todos los 11 de junio, cuando conmemoramos nuestro bautismo de fuego en Malvinas y recordamos a los caídos. La sacamos del expositor donde está guardada y la utilizamos para presidir los desfiles y los actos?, señala Azar.