La Policía Federal confirmó ayer la detención del ciudadano alemán Paul Schaffer, requerido por la justicia de Chile por el delito de abuso a menores.
Un oficial de la Policía dijo a la AP que Schaffer, de 83 años, fue capturado en la tarde de ayer por la sección operaciones de Interpol en la localidad de Tortuguitas, a unos 40 kilómetros al norte de esta capital, en jurisdicción de la provincia de Buenos Aires.
El policía no brindó más detalles sobre la captura pero admitió que Schaffer podría estar detenido en una dependencia de esa fuerza de seguridad en el barrio de Palermo de esta capital.
Schaffer era uno de los máximos jerarcas de la colonia agrícola alemana Dignidad, a unos 370 kilómetros al sur de Santiago de Chile.
Según versiones de vecinos del lugar, Schaffer fue sacado de la casa donde fue detenido en silla de ruedas. Otros tres individuos, también de nacionalidad alemana, habrían sido arrestados junto con él, pero la policía no lo confirmó.
Numerosos periodistas y fotógrafos comenzaron a montar guardia frente a la dependencia policial donde se presume que está Schaffer.
Antes de la confirmación policial, la AP se comunicó con la Embajada de Chile, pero allí nada se informó oficialmente sobre la captura de Schaffer.
Informes llegados desde Chile indicaban que el gobierno de ese país confiaba en que las autoridades argentinas expulsarían a Schaffer, debido a que residía de manera ilegal, sin la documentación correspondiente. Pero las autoridades argentinas nada dijeron hasta el momento. La expulsión evitaría el engorroso proceso de extradición, que debe tramitarse por vía judicial.
El presidente Néstor Kirchner tiene previsto viajar a Santiago de Chile el lunes. El tema de Schaffer seguramente se sumará a la agenda que considerará con su colega Ricardo Lagos, en la que predominan las cuestiones económicas y en especial la venta de gas al vecino país.
Schaffer estaba prófugo de la justicia chilena desde 1997, que lo procesó por abusos deshonestos contra menores.
En la Colonia Dignidad viven unos 300 alemanes y 100 chilenos.
El gobierno del entonces presidente Patricio Aylwin derogó el decreto que permitía la existencia legal de la colonia, que había sido fundada en 1962, ante denuncias de que decenas de opositores políticos al ex dictador Augusto Pinochet habían sido alojados allí, durante el gobierno militar instaurado en 1973.
Pero la comunidad alemana logró traspasar la propiedad a propietarios individuales, con lo que la colonia siguió funcionando de hecho.
El prófugo había combatido en el ejército de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.