Uno de los parlamentarios que piden la renuncia, Tom Sackville, declaró que las conexiones de Kelly con el Opus Dei "ponen su juicio de valor en cuestión y hacen que su puesto dentro del gobierno sea impropio".
Según La Tercera, Kelly, nombrada dentro del gabinete de ministros de Tony Blair tras la renuncia del ex ministro del Interior David Blunkett, participó de varias reuniones religiosas con el grupo católico, aunque admitió que no es una miembro permanente.
En Inglaterra, los medios locales califican al Opus Dei, que significa "Obra de Dios", como "secta siniestra" y fue retratada en el popular libro "El Código Da Vinci" como una organización de fines nefastos.
Sackville, que en la actualidad dirige el grupo Family Action de familias que perdieron a hijos en sectas religiosas, declaró que el Opus Dei "es mucho más que una creencia religiosa".
"El Opus Dei lava las cabezas de sus miembros, los aísla y domina sus vidas hasta el punto de destruir la personalidad individual de la persona. Por tal razón, es inaceptable que una ministra del gobierno pertenezca a dicha secta", aclaró.
Por su parte, un portavoz del Ministerio de Educación, declaró que Kelly "dejó bien clara su posición al respecto en una entrevista con el Daily Mirror", en la que indicó sus creencias religiosas "son asuntos privados".