La mentira del presidente de la República de Perú, Alejandro Toledo, respecto al secuestro del que según dijo fue objeto el 16 de octubre de 1998, quedó al descubierto luego que la ex jefa de operaciones de la Farmacia Deza, Juana Sánchez Elías ?quien además denunció haber recibido amenazas de muerte por parte de funcionarios del gobierno?, presentara los ?vouchers? de consumo firmados de puño y letra por el entonces potencial candidato presidencial en la Farmacia Deza, en momentos en que se encontraba tomando licor con tres mujeres en diversos hoteles de la capital.
El diario La Razón de Perú publica que Sánchez entregó al programa La Ventana Indiscreta, que dirige la periodista Cecilia Valenzuela, los documentos que prueban que Toledo realizó dos compras en el local de la avenida Conquistadores en San Isidro, utilizando su tarjeta Visanet. La primera fue a las 8:13 de la mañana y la segunda compra se registró a la 1:12 de la tarde.
En el segundo voucher, la firma y número de documento de identidad evidencian que con el transcurso de las horas Toledo había perdido la cordura presumiblemente, debido al avanzado estado de ebriedad en que se encontraba, sumado al supuesto consumo de otras sustancias.
Cabe señalar que en el examen toxicológico que se le realizó aquella noche en una clínica local se encontró trazas de cocaína, cuyo examen se hizo público en marzo del 2001.
Quiso anular compra Sánchez reveló que a las 5:15 de la tarde del 16 de octubre, Eliane Karp, junto a Alfredo Novoa y un policía, llegó a la farmacia para reclamar ?unos consumos que habían sido anulados porque presumía ella que estaba secuestrado?.
Según la denunciante, el trabajador Pedro Pablo Gálvez Cruzado llegó luego de atender un tercer pedido al hoy mandatario y ante Karp y otros dos testigos dijo que Toledo ?se encontraba en el hotel Melody libando licor en compañía de tres féminas sin ropa íntima y que él mostraba plena disposición a pagar los consumos, como lo había hecho en repetidas ocasiones durante el día, no se encontraba amenazado y estaba en uso de sus plenas facultades mentales?.
Luego declaró a la Policía Antisecuestros: ?Fui asignado para acompañar a dos señoritas llevando mercadería para entregar, previa firma del voucher, a nombre del señor Alejandro Toledo Manrique, dirigiéndonos a bordo de un taxi, hasta el hostal Queens, en La Victoria y, previa autorización del recepcionista, subimos a una habitación en el segundo piso donde en el interior había otras tres chicas acompañando al señor Toledo?.
Cabe señalar que, según La Ventana Indiscreta, una de las mujeres que estuvo aquel día con el ahora mandatario sería la bailarina Haydée Aranda, quien al parecer estuvo un año fuera del país por temor a posibles represalias.
Los testimonios de los ex trabajadores de la antigua Farmacia Deza dejan sin sustento la versión del supuesto secuestro, denunciado por Toledo durante las campañas electorales del 2000 y 2001.