Historias de sobrevivientes que dejó el tsunami

Colgados de una palmera, aferrados a un tronco, flotando en un colchón o salvados por un animal. Surgen relatos de quienes desafiaron a la naturaleza, y ganaron

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Luego del maremoto natural que dejó al menos 153 mil muertos, los milagros conmueven al mundo en medio del horror.

Es el caso de  Melawati, una mujer indonesia de 24 años, que sobrevivió flotando cinco días sobre el mar, agarrada al tronco de una palmera.

Se alimentó sólo de la corteza del árbol y bebió agua de lluvia, hasta que, consciente pero extremadamente débil, fue rescatada por un pesquero malayo.

Mientras se recuperaba en el hospital de Penang, al norte de Malasia, la mujer contó que una gigantesca ola se la llevó mientras lavaba ropa en su casa de Banda Aceh, a dos kilómetros de la costa, y dijo que más terrible que el hambre y el miedo fue soportar el dolor que le causaban los mordiscos de los peces en sus piernas cuando flotaba en el mar.

Tulasi tenía 20 días de vida y dormía en un colchón la mañana en que las olas destruyeron las costas del océano Índico.

Cuando las olas golpearon la playa, sus padres fueron lanzados varios metros mar adentro, aunque lograron salvarse afirmándose en un poste.

El colchón también desapareció entre las aguas, llevándose con él a la recién nacida y a su hermana mayor, que dormía junto a ella. Pero cuando el mar se retiró, había ocurrido el milagro: a sólo unos metros de allí apareció el colchón, flotando sobre el agua y con las dos niñas, sanas y salvas, tendidas sobre él.

Pese a las múltiples fracturas que sufrió en sus piernas, el dolor de Brendina no es físico. El mayor tormento de esta mujer de 28 años, perteneciente a la tribu de los jarwas, son las pesadillas que padece debido a la tragedia de su familia, a la cual vio desaparecer entre las aguas durante los tres días que ella pasó colgando de un árbol en la isla de Can Nicobar, en el golfo de Bengala.

"En mis sueños hay sólo agua y más agua, además de mis tíos, tías y los niños que pasaban junto a mí", explicó Brendina, cuya etnia, que tenía apenas un millar de integrantes antes de la catástrofe, fue prácticamente exterminada por el tsunami.

"Me colgué de una rama, como un murciélago, y el árbol se balanceaba", dijo la mujer, quien, entre sollozos, relató cómo vio desaparecer en el agua, uno a uno, a los 36 integrantes de su familia.

La modelo checa Petra Nemkova, considerada una de las más bellas del mundo, sufrió como pocos la tragedia que asoló las costas del océano Índico.

El tsunami arrasó el hotel en el cual descansaba, en el balneario de Phuket, y sólo se salvó de ser arrastrada por la corriente gracias a que permaneció durante ocho horas encaramada en una palmera.

Finalmente, Nemkova sobrevivió, aunque sufrió la fractura de su pelvis y serias lesiones internas, y aún permanece internada en un hospital de Tailandia. En tanto, su novio, el fotógrafo inglés Simon Atlee, no tuvo la misma suerte, y aunque todavía figura en las listas de desaparecidos se sabe que es casi imposible hallarlo con vida.

Sin embargo, pese a la tristeza y a su delicada condición de salud, la top model permitió que la revista "US Weekly" ingresara a su habitación y le tomara una fotografía, a cambio de que la publicación donara doscientos mil dólares a una fundación que está ayudando a los niños víctimas de la catástrofe.

Sangeeta, aApenas su esposo, encaramado arriba de un techo en la aldea india de Chinnakalapet, le advirtió de la llegada de las olas, se encontró en un dilema: sólo podía llevar con ella a dos de sus tres hijos.

Rápidamente, la mujer tomó en sus brazos a los dos pequeños y le dijo a Dinakaran, de siete años, que corriera hacia el cerro más próximo. Pero el niño, asustado, no le hizo caso y se fue exactamente en la dirección contraria, escondiéndose en una pequeña cabaña de madera, a sólo cuarenta metros del mar.

Pero el perro de la familia agarró a Dinakaran con sus dientes y, a punta de mordiscos, lo obligó a ir a un lugar más seguro.

"Me agarró del cuello de la camisa y me sacó de ahí", contó el niño más tarde, una vez que se había reunido con su familia. "Ese perro es mi dios", agregó la agradecida madre.

Una niña india de 13 años, sobrevivió durante más de 48 horas arriba de una puerta rota que flotaba en el mar. Meghna Rajshekhar fue arrastrada desde su propia casa en Port Blair, en las islas Andaman, por una gigantesca ola que se llevó también a sus padres.

La niña, que logró saciar su sed con una botella de gaseosa que encontró flotando en el agua, dijo que, gracias a que sabía en qué dirección estaba la costa, mantuvo la calma y simplemente se dejó llevar por las aguas.

"Ella agitó los brazos y gritó cuando los helicópteros de rescate pasaron sobre ella, pero ninguno la vio", dijo uno de los militares que la encontraron vagando en una playa desierta donde la escupió el mar.