Un cambio en la velocidad de la rotación de la Tierra pudo ser la causa del terremoto y los maremotos que afectaron el domingo a siete países del sudeste asiático y que causaron cerca de 60.000 muertos.
Así lo revela el martes un estudio del Instituto de Física Terrestre de Moscú difundido por la agencia de noticias ANSA.
Aleksandre Ponomariov, vicedirector del Instituto de Física Terrestre de Moscú, manifestó que "un cambio de velocidad de la rotación terrestre puede ser la causa de los más recientes sismos".
El físico aseguró que no se prevé que se produzca otro terremoto de las características del que sacudió a los países asiáticos, aunque no descartó que puedan registrarse "pequeños remezones de asentamiento en las placas terrestres".
El terremoto, que tuvo su epicentro cerca de la isla de Sumatra, se reveló como uno de los cinco más peligrosos de los últimos 120 años, desde que se comenzó un control sistemático de la actividad sísmica, explicó.
En ese sentido, puntualizó que "el quiebre de la superficie terrestre alcanza casi 600 kilómetros".
Consecuencia geológica
Según indicó este martes la Agencia Espacial Italiana (AEI), el maremoto modificó la inclinación del eje de rotación de la Tierra.
"Los investigadores del Centro de Geodesia Espacial, ubicado en Matera, sur de Italia, que elaboran en tiempo real los datos mundiales telemétricos enviados por láser de los satélites, constaron que de las informaciones registradas resulta una modificación del eje de rotación de la tierra", sostiene en un comunicado la AEI.
Los científicos italianos calculan que la modificación fue de cerca 2 milésimos de segundo, lo que corresponde a unos 5 a 6 centímetros en línea recta, precisó la agencia italiana.
La modificación se verificó en la dirección del epicentro del terremoto y de los primeros análisis no se detecta algún efecto en la dirección del meridiano de Greenwich, explicaron fuentes del centro espacial.
"Son resultados registrados hacia el mediodía del martes", declaró Giuseppe Bianco, portavoz de la AEI.
"El análisis de los datos continúa rápidamente de manera que podamos obtener ulteriores confirmaciones a nuestras observaciones, aunque estamos casi seguros de la modificación", afirmó Bianco.
Los científicos italianos consideran que la variación es muy pequeña, "por lo que no tendrá repercusiones sobre el clima. Para que ello ocurra la modificación debería ser mayor", aclaró Bianco.