El adaptarse a las nuevas tecnologías no sólo requiere una inversión de dinero sino de tiempo.
Es que una vez que adquirimos el aparato y aprendemos sus utilidades básicas, muchas veces postergamos la última inversión y terminamos sin saber cómo optimizar ese tecnología que tanto nos ha costado.
Las cámaras digitales son un ejemplo de ello. Estas navidades, muchos usuarios están tomando por primera vez sus fotografías de última generación o otros varios recibiendo las pequeñas camaritas de parte de Papá Noel.
Si quiere saber cómo usarlas, le recomendamos repasar el informe especial de InfoBAE.com en este mismo sitio. Si ahora lo que pretende es conocer cómo optimizar el almacenamiento de fotos y tenerlas disponibles para ver en cualquier momento, siga leyendo.
Formato para guardar las fotos
Los bloques que componen el almacén de imágenes son los formatos de archivo reales en los cuales guardas las imágenes. Existen dos formatos principales: comprimidos y descomprimidos.
La ventaja del almacenamiento descomprimido es que se puede guardar una cantidad máxima de información sobre la formación de la imagen.
Los formatos de archivo comprimidos eliminan algo de información con el fin de reducir el tamaño del archivo (por lo tanto, aumenta la capacidad de almacenamiento del disco).
La empresas HP, por ejemplo, recomienda guardar todas las imágenes en las cuales estás trabajando (equivalente a los negativos en las cámaras convencionales) como archivos TIFF.
De esta manera, las imágenes conservarán su máxima calidad para que puedas crear otras versiones para impresión o correo electrónico y puedas guardarlas en archivos más pequeños y comprimidos como los JPGs. La ventaja es que siempre podrás recrear un efecto o una optimización a partir del archivo TIFF original sin perder la integridad de la imagen.
Para mandar por e-mail
El almacenamiento JPG es ideal para colocar tus fotos en la Internet, para transmitirlas por correo electrónico a tus amigos o para archivarlas cuando hayas terminado de trabajar con ellas y necesites ahorrar espacio de almacenamiento.
Las imágenes comprimidas aún se ven bien en pantalla y contienen una cantidad relativamente grande de información en el archivo reducido.
El almacenamiento JPG es excelente para maximizar el espacio pero no para mantener la calidad de la imagen. Si deseas obtener archivos más pequeños para archivarlos, usa la compresión mínima JPG (alta calidad/baja compresión).
La compresión ideal es la que tiene menos pérdida, es decir, aquella en donde no se percibe una disminución en la calidad de imagen a pesar de que el archivo haya sido reducido.
¿Cuál es la diferencia entre el zoom óptico y el zoom digital?
Es importante comprender esta diferencia, porque puedes decepcionarte con los resultados si usas uno en lugar del otro.
El zoom óptico funciona como en la mayoría de las cámaras tradicionales de rollo. Al presionar el botón del zoom para ampliar o reducir, los elementos físicos de la lente se mueven al interior de la cámara, reduciendo el campo de visión y haciendo que el objeto parezca más cercano de lo que realmente está.
El zoom digital, en cambio, no tiene piezas móviles. La cámara interpola una pequeña porción de la imagen para restaurar artificialmente el archivo a su tamaño original. Usando su cerebro electrónico, la cámara digital analiza lo que ve y lo amplía digitalmente, usualmente dos o tres veces más cerca.
Desafortunadamente, el zoom digital también reduce la resolución de la imagen, de modo que la foto tiende a ser más pixelada que la misma imagen tomada con una cámara que posee un zoom óptico. Si sólo vas a tomar una foto para enviarla por correo electrónico a un amigo, esta pérdida de resolución no se notará.
Pero en situaciones en las que cuenta la más alta calidad, evita usar el zoom digital y utiliza la herramientas de recorte de imágenes de tu PC para ampliar el sujeto.
¿Mi cámara no vino con un adaptador AC, necesito uno?
Definitivamente vas a querer un adaptador para tu cámara. Claro que no deseas estar atado a un cable eléctrico mientras tomas fotos, pero cuando se trata de tiempo para editar las fotos almacenadas en tarjetas de memoria o de descargar tus fotos a una computadora, verás que el trabajo es mucho más fácil si usas la cámara con un adaptador AC.
Sin la alimentación continua que proporciona un adaptador, agotarás las baterías.
Velocidad de la PC
Si estás trabajando con archivos de fotos, es probable que ninguna pieza de hardware acelere el proceso como una mayor cantidad de RAM. Cualquier memoria que supere los 128 MB aumentará considerablemente la eficiencia del flujo de trabajo.
Los programas de procesamiento de imágenes como Photoshop necesitan particularmente bastante RAM para funcionar eficientemente con grandes archivos.
Pero la velocidad lenta puede deberse a otro factor: archivos de disco duro fragmentados. Si tienes problemas con la velocidad al abrir o cerrar archivos, tal vez los datos de la imagen estén esparcidos por todo el disco. ¿El resultado? Tu disco duro está empleando todo su tiempo y energía juntando los datos para alimentar al Photoshop. La defragmentación del disco es la solución simple, que hace que todos los archivos estén bien y en orden.
Si los archivos no están fragmentados y el aumento de la RAM no soluciona el problema, es probable que el disco duro sea lento. Considere reemplazarlo o agregar un segundo que sea más rápido al sistema.
Mejor forma de archivar
El archivo de tus imágenes en un DVD es simplemente la mejor manera de organizar y cuidar tus fotos con excelente relación costo-beneficio. Empezar a hacer tus propios DVDs es fácil y no requiere de mucha inversión.
Guardar tus fotos en un DVD regrabable es rápido y fácil. Y un DVD puede guardar hasta siete veces más que un CD: ¡Esto agrega hasta unas 15.000 imágenes de calidad fotográfica por DVD! ¿Lo mejor de todo? Los DVDs hacen muy fácil guardar y compartir fotos.
Fuente: Hewlett Packard