Los presos del penal mexicano de Playa del Carmen se niegan a compartir la celda con el llamado "caníbal del Caribe", Gumaro de Dios Arias, el homosexual que mató a su amante, cocinó su carne y se la comió.
Los presos, mediante un petitorio escrito le solicitaron a las autoridades que el caníbal sea internado en un hospital psiquiátrico.
El temor de los reclusos se acrecentó con declaraciones de Dios Arias, quien ante un juzgado dijo no estar arrepentido de haberse devorado a su novio.
El antropófago relató que tuvo una fuerte discusión con su pareja, luego lo golpeó en forma brutal hasta darle muerte y procedió a descuartizarlo para comérselo.
El detenido afirmó: "No me arrepiento de nada, ya lo hice y no tengo más que decir."
Read more!