Parientes, colegas, amigos y vecinos de la excelente actriz María Rosa Gallo, fallecida el lunes, despidieron ayer sus restos en el cementerio de La Chacarita, donde primero se ofició un responso en la capilla y luego se procedió a la cremación, en cumplimiento de la voluntad de la artista.
Integrado por una decena de vehículos, el cortejo fúnebre arrancó casi a las 11 de la mañana desde el edificio de la Legislatura porteña, donde se realizó el valatorio.
El cortejo marchó por la Diagonal Norte hasta el cementerio de la Chacarita, donde se rezó un responso, en la capilla de la necrópolis, y luego los restos de la actriz fueron incinerados en el crematorio, para cumplir con su voluntad al respecto.
La actriz María Rosa Gallo murió a los 78 años, en una clínica de esta Capital, tras un grave cuadro de neumonía, según confirmaron fuentes de su círculo íntimo.
La artista permanecía internada en la clínica Suiza Argentina, con asistencia respiratoria, tras serias complicaciones a la larga enfermedad que padecía desde hacía varios años.
María Rosa Gallo nació el 20 de diciembre de 1925 y poseía una dilatada carrera en el cine, el teatro, la radio y la televisión, iniciada a mediados de la década del 40.
Potagonizó obras en el Teatro General San Martín como "Las troyanas", de Eurípides, "La casa de Bernarda Alba", de Federico García Lorca y "El jardín de los cerezos", de Anton Chéjov, entre otras.
También participó en más de 25 filmes entre ellos "La cifra impar" (1962), "El perseguidor" (1962), "Los gauchos judíos" (1974), "La Mary" (1974), "La casa de las siete tumbas" (1982) y "El mundo contra mí" (1996).