La venta se realizó en el marco del salvataje de la nave, encabezado por el grupo estadounidense Carnival, informó el abogado francés Fabrice Goguel.
Guinness, quien es hombre de negocios heredero de una familia de cerveceros irlandeses, "se decidió a venderla cuando vio que el proyecto era serio", explicó el abogado.
Fue el abuelo de Guinness el que compró el ex dragaminas estadounidense en julio de 1942 para confiárselo al comandante Cousteau con el fin de ayudarlo a realizar su sueño de explorar los océanos.
La cesión del Calypso era la condición indispensable para el salvataje presentado en noviembre por Carnival, después de un acuerdo con la Cousteau Society americana y su filial francesa, Equipe Cousteau, informó la agencia ANSA.
Ambas asociaciones fueron fundadas por la viuda del explorador, Francine Cousteau, que poseía los derechos de imagen del Calypso.
En tanto el grupo estadounidense apunta a recuperar la nave, que se encuentra varada desde hace seis años en el puerto francés de La Rochelle, para repararla en un astillero de las Bahamas y anclarla en la región del Caribe.
Francine Cousteau espera que el Calypso pueda dejar el puerto de La Rochelle, sobre la costa atlántica francesa, a más tardar a fin de año y una vez restaurado, será anclado y conservado como "pieza de museo" en cercanías de un centro abierto al público y dedicado a la ciencia y el ambiente, afirmó la viuda del explorador.