Ante expresiones de un profundo pesar generalizadas, fueron inhumados poco después de este mediodía, en el cementerio privado Parque de la Gloria, cerca de la rotonda de Gutiérrez, el joven arquero de Independiente Lucas Damián Molina, de 20 años, muerto de un paro cardíaco en la localidad bonaerense de Berazategui.
Varios de sus compañeros de Independiente, encabezados por el arquero titular Carlos Navarro Montroya, quien compartiera con él la habitación en las últimas concentraciones, y su mejor amigo, el zaguero Rubén Salina, así como integrantes del cuerpo técnico y dirigentes de la entidad se hicieron presentes.
La muerte de Molina ocurrió a las 9 de ayer en Berazategui, en su domicilio particular de Berazategui, sito en calle 116, entre 4 y 5, donde estaba acompañado de su novia.
Según el relato de los familiares, el arquero se encontraba durmiendo en una cama junto con su novia, quien se despertó al advertir que el futbolista no podía respirar bien y tenía los ojos entreabiertos, informaron voceros policiales.
Por eso, la joven fue a buscar a los hermanos de Molina, quienes viven en una vivienda lindera, para pedirles ayuda.El futbolista fue trasladado hasta el centro hospitalario "Javier Sábato" de Berazategui, aunque dejó de respirar mientras lo llevaban al nosocomio.
Molina era el menor de los cuatro hijos de Humberto y Victoria, había nacido el 30 de marzode 1984 y llegó a Independiente de la mano del ex jugador y entrenador de divisiones inferiores Néstor Rambert.
Jugó en los seleccionados Sub 15, Sub 17, Sub 20 y Sub 21 y debutó en primera división ante Vélez Sarsfield, reemplazando al lesionado Damián Albil, para cumplir con una recordada actuación consagratoria en la fecha siguiente, en un partido que Independiente empató sin goles con Boca Juniors y en el que fue considerado en forma unánime como la figura más destacada.
"Sólo Dios puede explicarlo", dijo Monzón
El técnico interino de Independiente, Pedro Monzón, sostuvo que "sólo Dios puede explicar" la muerte del arquero Lucas Molina y agregó que "no había ningún informe médico" que indicara un peligro cardíaco.
"Esto es una fatalidad. Sólo Dios puede explicarlo y a Dios no podemos llegar. Sé que no había ningún informe médico que dijera que podía pasar esto, pero de medicina no sé nada y no me puedo meter en ese terreno", comentó Monzón.
"La última vez que lo ví fue el viernes, después del partido (ante Estudiantes, en el que Molina jugó en la reserva). Hoy estuve con uno de los hermanos. Me contó que anoche (Lucas) cenó con su familia, que jugaron a los videos y a las siete de la mañana la novia se dio cuenta que no podía respirar", agregó.
El dolor de Sosa y Passet
El actual entrenador de Argentinos Juniors, Osvaldo 'Chiche' Sosa, quien hizo debutar en primera división al fallecido arquero de Independiente Lucas Molina, afirmó que su muerte le hizo recordar a la de su hijo.
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"La muerte de Lucas me entristeció mucho, porque me hizo acordar a la de mi hijo, que si bien era un poco más grande (el arquero tenía 20 años y el primogénito de Sosa 28), fue el final de una vida llena de proyectos que llegó antes de tiempo", apuntó.
"Cuando me enteré no lo podía creer. Es un gran sufrimiento el que sentí. Me duele como si fuera un hijo", remarcó 'Chiche'.
Por su parte, Passet conversó de manera amigable y pausada con los periodistas, ante quienes formuló una exhortación pública.
"Ahora hay que tener cuidado al hablar de lo que pasó. Porque se descompuso acá y nada más, ésa es la verdad. Cuando se trata de estos casos inexplicables siempre pasa lo mismo, se dice cualquier cosa", advirtió el ex arquero rojo.
La comisión directiva del Club Atlético Independiente manifestó a través de un comunicado de prensa su "profundo dolor" por el fallecimiento del jugador Lucas Molina y formuló aclaraciones respecto de su salud.
"La noticia nos tomó por sorpresa, debido a que el futbolista se encontraba en perfecto estado de salud y desde la prenovena división hasta la fecha, jamás registró ninguna alteración en el orden clínico ni cardiológico", dice la nota.