Un nuevo roce internacional protagonizó el Presidente Néstor Kirchner al criticar duramente al gobierno italiano por postergar un canje de bonos que es parte de la reestructuración de la deuda argentina.
El canje, que estaba previsto empezara el lunes, fue pospuesto hasta el 17 de enero próximo, fundamentalmente por presiones de los cerca de 450.000 tenedores de bonos italianos, quienes rechazan que el acuerdo contemple la condonación ("quita", en Argentina) de 70% del monto total adeudado, unos 14.000 millones de euros.
"Qué actitud distinta la del gobierno italiano (respecto a la deuda) comparada con la que tuvimos nosotros, que les abrimos nuestro corazón y los brazos a los italianos en sus peores momentos", dijo el mandatario transandino, aludiendo a los numerosos inmigrantes de ese país que llegaron a Argentina en el siglo pasado. "El reproche es para Berlusconi", remató.
El representante de los bonistas italianos, Mauro Sandri, acusó a Kirchner de querer responsabilizar a los pequeños acreedores que confiaron "en la estabilidad y credibilidad argentinas". Por su parte, el ex ministro de economía y candidato presidencial Ricardo López Murphy declaró que "no es una buena forma de resolver nuestros problemas" el estar siempre buscando culpables "en el resto del mundo".
La embajada italiana en Buenos Aires anunció que responderá este lunes, cuando haya recibido "instrucciones desde Roma".