Un primate de unos 13 millones de años, que podría haber sido el último ancestro común del hombre y de los grandes monos, fue descubierto en España, anuncia la revista Science.
Este nuevo hominoide, descrito a partir de un esqueleto parcial bastante bien conservado, recibió el nombre de "Pierolapithecus catalaunicus" (mono catalán de Pierola"), precisaron Salvador Moya-Sola, del Instituto de Paleontología Miguel Crusafont de Barcelona, y sus colegas.
Este nombre científico se refiere a Hostalets de Pierola, una aldea cercana al lugar del descubrimiento, cerca de Barcelona (Cataluña, noreste de España).
La anatomía del pierolapiteco, así como su edad, estimada entre 12,5 y 13 millones de años (época del Mioceno medio), sugiere que era "probablemente cercano" al último ancestro de los grandes monos actuales y de los humanos, destacan los científicos.
Los grandes monos están integrados actualmente en tres especies africanas --el chimpancé común, el bonobo (antiguamente llamado chimpancé enano) y el gorila-- y una especie asiática, el orangután.
Si bien los fósiles anteriores presentaban una morfología primitiva, idéntica a la de los monos inferiores, el mono de Cataluña permite por primera vez estudiar un espécimen de formas modernas, destacaron los científicos.
Los restos hallados corresponden probablemente a un macho de unos 35 kilos. La forma de sus dientes indica que era frugívoro.
Su tórax es grande y chato, los omóplatos están situados en la espalda (las de los otros monos estaban fijas en las costillas a ambos lados, como los perros), la parte baja de su columna vertebral es rígida y sus muñecas permiten una rotación bastante alta de la mano. Todo esto, según los cientificos, facilita la postura recta y permite también subir a los árboles.
No obstante, el pierolapiteco también presenta algunos rasgos más primitivos, como un rostro inclinado y dedos de las manos y de los pies más cortos con respecto a los grandes monos actuales.
El primate recién identificado debía suspenderse menos a menudo que sus descendientes, lo que sugiere, según los investigadores, que este tipo de locomoción característica de las especies actuales surgió posteriormente, y quizás en varias etapas.
Según las últimas hipótesis, el hombre y los grandes monos continuaron evolucionando durante varios millones de años después del período de la existencia del Pierolapithecus catalaunicus.
Los últimos compañeros que permanecieron juntos durante la ruta de la evolución, los ancestros directos de los humanos y los chimpancés, se habrían separado hace 6 ó 7 millones de años.