El juicio oral y público contra el ex matrimonio Fassi Lavalle y otros ocho imputados por el supuesto delito de evasión tributaria ingresará mañana en su etapa final, cuando comiencen a escucharse los pedidos de penas.
Luego de seis meses de un extenso juicio oral y público por el que desfilaron cerca de 200 testigos, el tribunal oral en lo Penal Económico número 3 tiene previsto escuchar desde mañana el alegato de la fiscal María del Carmen Dellarole.
En los siguientes días y casi durante todo el mes de noviembre se espera que también hagan su exposición -a razón de uno por día- la defensa de los acusados, que suman diez en total, para recién a mediados de diciembre arribar a una sentencia por parte del tribunal.
Los últimos días de debate se insumieron en la incorporación por lectura de aquella prueba que había sido recabada durante la etapa de instrucción, tras escuchar cerca de 200 testigos que declararon sobre la supuesta existencia de una asociación ilícita que durante casi tres años habría evadido impuesto por un millón y medio de dólares en la explotación de confiterías bailables.
El juicio oral contra el ex secretario de Turismo, Omar Fassi Lavalle, su ex mujer Elizabeth (Liz) Mazzini y otros ocho acusados comenzó a desarrollarse el 5 de mayo último en la Sala de Audiencias del juicio a la AMIA ubicada en el subsuelo de los tribunales de Retiro.
Durante la etapa de instrucción se tuvo por acreditado que el matrimonio Fassi Lavalle y otros ocho imputados evadió el IVA e impuesto a la Ganancias entre 1995 y 1997 y no realizó los aportes previsionales de sus empleados de los boliches El Paraíso y Sky Ranch, que eran de su propiedad.
Para el fiscal, Fassi Lavalle "como jefe de la asociación ilícita tuvo dominio de los hechos, dirigió y coordinó el accionar del grupo, fue el principal beneficiario de la evación y el principal recaudador de los réditos de la asociación".
En el caso de su ex esposa, el fiscal consideró probado que "permanentemente intervino en los hechos", y excedió "el rol de cara de visible" de Sky Ranch donde se dedicaba a "las relaciones públicas", ya que "tenía un gran poder de decisión en los negocios del grupo empresario".
Fassi Lavalle fue encarcelado en 1998 por el juez en lo penal económico Julio Cruciani, pero en marzo de 2000 fue excarcelado por un Tribunal oral que le fijó una fianza de 90 mil pesos.
Su ex esposa, en cambio, sólo estuvo detenida unas horas y recuperó su libertad porque el juez Cruciani priorizó la necesidad de que se ocupara personalmente del cuidado de sus hijos.
También son enjuiciados en este debate Mauricio Grisolia, Luis Queulo Hernández, Patricia Lima, Norberto Faccio, Mónica Fernández, Oscar Morocco, Alejandro Torriani y Marcelo Mazzini (hermano de Liz Fassi Lavalle), quienes desempeñaron diversos roles como socios, apoderados o testaferros de la sociedad delictiva.