?Es agua arsenical, no potable?, dice el informe presentado por el médico forense Ricardo Oubiña respecto del agua corriente que beben los vecinos de la ciudad de Junín, ubicada a casi 250 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires.
La investigación se originó en una causa en contra de la municipalidad local iniciada por Jorge Alfredo Meza y otros vecinos, según informa un diario zonal.
La Organización Mundial de la Salud sostiene que el valor máximo para el arsénico es de 0.01 miligramos por litro; en este sentido, hay quienes advierten que el consumo de más de 0.02 miligramos por litro puede provocar arsenismo crónico.
Todo esto cuando el Código Alimentario Nacional y la Ley Regulatoria Provincial sostienen que los valores máximos en agua potable de suministro público es de 0.05 miligramos por litro en el caso del arsénico y 0.50 por litros para los nitritos.
De esta manera, el agua ingerida por los vecinos de la ciudad de Junín contiene niveles de arsénico que son superiores a los permitidos por las leyes en vigencia.
?El agua potable que se distribuye en la ciudad de Junín está contaminada?, dictamina el informe presentado por el forense Ricardo Oubiña.
Con este panorama, este agua no puede ser considerada potable, sino contaminada.
El informe explica que ?la quedatodermia, la leucodemia, el epitelima (cáncer) de piel tipo Bowen, el epitelioma espino celular, el cáncer de pulmón y cáncer de laringe son algunos de los trastornos más comunes originados por el ingreso de arsénico al cuerpo humano.
Además, organismos internacionales sostienen que el arsénico se encuentra en el primer grupo de los productores de cáncer en seres humanos.