Polonia pide por secuestrada en Irak y hallan cadáver turco

El embajador polaco en Bagdad, Ryszard Krystosik, pidió a los secuestradores de una ciudadana polaca que no la maten. Encontraron el cadáver de un periodista kurdo iraquí

El embajador de Polonia en Irak, Ryszard Krystosik, pidió a los secuestradores iraquíes de una ciudadana polaca que no la maten, mientras que el cadáver de un periodista kurdo iraquí fue hallado ayer en Bagdad.

"Hemos discutido acerca del secuestro de la polaca y llamamos, durante este mes sagrado para los musulmanes a que (los captores) perdonen su vida", declaró a la prensa Krystosik tras un encuentro con el presidente del Comité de los Ulemas (sunita), Hareth al Dari.

El Comité de los Ulemas, la principal organización religiosa suní de Irak, contribuyó a la liberación de numerosos rehenes a manos de insurgentes iraquíes.

Las declaraciones del diplómatico polaco se conocieron luego de que la cadena de televisión qatarí Al Jazira difundiera ayer un video en el que la polaca Teresa Borcz lanzó un llamamiento al Gobierno polaco para que actúe en favor de su liberación.

"Mi vida está en gran peligro y la única cosa que podría salvarme es una respuesta a las exigencias (de mis secuestradores que piden) primero la retirada de las tropas polacas de Irak y segundo que todas las mujeres iraquíes encarceladas en prisiones estadounidenses en Irak sean puestas en libertad", indicó la polaca, cuyas palabras fueron dobladas al árabe.

El secuestro de la polaca se conoció el pasado jueves cuando un grupo armadao iraquí que se hacen llamar Brigadas Fundamentalistas Abú Bakr al Siddiq, reivindicó el hecho y acusó a la mujer de trabajar para las tropas estadounidense en Irak.

En tanto, el cuerpo del periodista kurdo iraquí Nasrallah al-Dawoodi, secuestrado el miércoles pasado por un grupo no identificado, fue hallado hoy en la capital iraquí, informó su esposa.

El periodista de 55 años fue durante el gobierno de Saddam Hussein, director de un periódico en lengua árabe, dedicado a los problemas de los kurdos que habitan en el norte del país árabe.

Por otro parte, el gobierno japonés confirmó hoy en Tokio que el ciudadano japonés que permanecía secuestrado en Irak, fue asesinado y su cadáver fue hallado añoche en Bagdad decapitado.

Shosei Koda estaba cautivo desde la semana pasada por el grupo liderado por el jordano Abu Mussab al Zarkawi, que amenazó con asesinar al rehén si Japón no retiraba sus tropas de Irak en un plazo de 48 horas, exigencia que fue rechazada por el gobierno japonés.

Koda, de 24 años, es el quinto ciudadano japonés muerto en Irak desde el inicio de la guerra en el país del Golfo Pérsico.

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