Histórico: la Knesset aprobó el plan de retirada de Gaza

El parlamento israelí aprobó la iniciativa de Ariel Sharon, que pondrá fin en 2005 a 37 años de colonización judía en ese territorio. Masivas protestas de la ultraderecha

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El Parlamento israelí aprobó ayer el plan del primer ministro Ariel Sharon de retirada de Gaza con el voto de 67 diputados a favor, 45 en contra y siete abstenciones, pese a la drástica fractura del oficialismo.

La aprobación del plan en la Knesset "es un gran éxito para el primer ministro", declaró el ministro de Transporte, Meir Shitrit, y en similares términos se pronunció el titular de Justicia, Yosef "Tomi" Lapid.

Numerosos miembros del gabinete y otros diputados oficialistas votaron en contra del plan impulsado por el primer ministro, que dividió a la coalición gobernante, incluido el partido Likud, de Sharon, pero sumó el decisivo apoyo de la oposición laborista.

En la votación precedida por un extenso y áspero debate, que comenzó ayer lunes, Sharon obtuvo la mayoría necesaria para la aprobación de su plan a pesar de que 17 de los 40 diputados del derechista Likud habían anticipado que votarían en contra.

El "plan de desconexión" de Gaza, objetado a su vez por la Autoridad Nacional Palestina (ANP), prevé para septiembre de 2005 la retirada de 21 colonias judías y de las tropas desplegadas en ese territorio palestino ocupado por Israel desde 1967.

También contempla la evacuación de cuatro asentamientos del norte de Cisjordania, el otro territorio palestino ocupado desde el mismo año, tras la Guerra de los Seis Días en Medio Oriente.

Se estima que unos 8.000 colonos israelíes serán evacuados de sus casas y predios rurales, para lo cual el Consejo de Ministros aprobó el domingo último un proyecto de ley indemnizatoria.

El plan de Sharon, condenado por la derecha nacionalista, provocó un realineamiento de fuerzas por el que Sharon obtuvo en cambio el apoyo de dos partidos de centroizquierda, el Laborista y el Yahad (Juntos), y del centrista Shinui.

También se sumaron a la mayoría requerida para aprobar el plan los diputados de dos formaciones de la minoría árabe israelí, opositoras al gobierno pero pacifistas, además de los legisladores del Likud leales a Sharon, poco más de la mitad del bloque.

El rechazo al proyectado retiro parcial de colonias judías y tropas de Israel sumó a unos 30 diputados de diversas formaciones de la derecha religiosa y a los disidentes del Likud.

Los influyentes ministros de Educación, Limor Livnat, y de Finanzas, Benyamin Netanyahu, se involucraron en negociaciones con el Partido Religioso Nacional para lograr su permanencia en la coalición gobernante a cambio de un referendo sobre el plan.

Netanyahu y Livnat, ausentes en la primera ronda de votación, terminaron por respaldar el plan después de sostener hasta último momento que ese referendo podía evitar la fractura de la coalición oficialista y del propio Likud.

Pero Sharon replicó que el llamado a un referendo demoraría la aplicación del plan de retirada, además de fracturar a la sociedad, y amenazó con destituir a los miembros del gabinete que votaran contra su proyecto.

La advertencia se cumplió y hoy perdieron sus lugares en el gobierno el ministro sin cartera Uzi Landau y el viceministro de Industria y Comercio, Michael Ratzon, dos de los miembros del gabinete que votaron contra el plan de Sharon, según informó el diario israelí Haaretz.

En el tormentoso debate parlamentario previo a la votación, Sharon sostuvo que su iniciativa "disminuirá la hostilidad" y llevará a Israel al "sendero de la paz con los palestinos".

"El plan nos hará avanzar en el camino de la paz con nuestros vecinos, los palestinos", aseveró, pese a reconocer que provoca "dolor, furia y desesperación" entre los colonos.

Por su parte, el diputado disidente del Likud y ex canciller David Levy afirmó que "al abandonar Gaza, nos estamos escapando de los terroristas".
Según encuestas divulgadas por la prensa en Tel Aviv, dos de cada tres israelíes apoyan la iniciativa de evacuación.

No obstante, miles de manifestantes de la derecha nacionalista llegaron hoy a Jerusalén para protestar contra Sharon, la mayoría provenientes de los asentamientos, informó la emisora Canal 7.

La votación se produjo en un clima exasperado, al punto de que en Jerusalén aparecieron pintadas callejeras con la leyenda "Asesinamos a (el primer ministro laborista Yitzak) Rabin (en 1996), asesinaremos también a Sharon".

El plan de Sharon, por otra parte, también fue rechazado por la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que exigió ser consultada como parte en cualquier decisión que afecte el futuro de los territorios palestinos que Israel ocupó en 1967.

El ministro palestino de Negociaciones, Saeb Erekat, dijo que "el Consejo del Gobierno israelí intenta determinar nuestro futuro en nuestra ausencia y esto no conducirá a la paz".

"El elemento ausente en el debate israelí y la votación en su Parlamento sobre el plan de desconexión es el elemento palestino, y después de todo se trata de nuestro futuro", dijo Erekat.

Desde Ramallah, el ministro exhortó a Sharon a retomar las negociaciones y aplicar el plan de paz conocido como Hoja de Ruta, auspiciado por Estados Unidos, Rusia, Naciones Unidas y la Unión Europea, que contempla la creación de un Estado palestino.

La ANP considera además que el plan de retirada es parcial y condicional porque el Ejército israelí vigilará las fronteras de Gaza, su espacio aéreo, 30 kilómetros de costa en el Mediterráneo y se reserva el derecho a incursionar en el territorio evacuado.