Los medios británicos relatan la horrorosa muerte de Kenneth Bigley

El rehén británico de 62 años tras haber sido "condenado a la pena de muerte", fue de inmediato decapitado con un gran cuchillo por un grupo de hombres armados y encapuchados, según la descripción de un vídeo que hacen este sábado los medios de prensa británicos

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Uno de los seis hombres que aparecen en el video de dos minutos difundido por la televisión satelital de Abu Dhabi lee un comunicado como los publicados por los grupos extremistas que ejecutaron a otros rehenes en Irak, declarando que iba a proceder "a la sentencia de ejecución de este rehén", según los diarios británicos.

En el vídeo, los seis secuestradores rodean a Bigley, quien permanece arrodillado, vestido con un uniforme naranja, como el que llevaban los otros rehenes ejecutados en Irak, en alusión a los uniformes naranja de los detenidos de la prisión norteamericana de Guantánamo, en la isla de Cuba, según la prensa.

Ciertos periódicos señalan que al parecer Kenneth Bigley imploró que se le perdone la vida justo antes de ser decapitado.

El asesinato de Bigley puso un fin brutal a una incertidumbre de tres semanas para Gran Bretaña y para el rehén capturado en Bagdad, el 16 de septiembre, junto con dos colegas norteamericanos, que también fueron decapitados.

La familia de Bigley confirmó el viernes su muerte, pero algunos periódicos piensan que el hombre había sido ejecutado desde el jueves.

La esperanza de que el ingeniero británico, que estaba cerca de la jubilación, fuera liberado sano y salvo fue suscitada por sus diferentes apariciones en vídeos donde se le veía implorando al primer ministro Tony Blair que le salve la vida satisfaciendo las exigencias de sus secuestradores.

El ingeniero fue capturado por Tawhid wal Jihad (Unidad y Guerra Santa), el grupo del extremista jordano Abu Mussab Al Zarqaui, que reivindicó las precedentes ejecuciones de los rehenes estranjeros en Irak y reclamaba la liberación de todas las mujeres en Irak.

El primer ministro británico manifestó este viernes su "total repulsa" por la ejecución del rehén Kenneth Bigley y aseguró que este tipo de actos "en Irak o en cualquier otra parte no deberían ocurrir".

"Siento una total repulsa por las personas que hicieron esto, no sólo por el brutal asesinato sino por la forma en que han jugado en las últimas semanas" con su vida, dijo Blair en una declaración televisada.

Unos 150 extranjeros han sido secuestrados desde abril en Irak, cuando el país invadido se hundió en la violencia de las rebeliones sunnitas y shiítas contra la coalición militar encabezada por Estados Unidos.

Los periódicos británicos del sábado, bajo el choque de la muerte de Kenneth Bigley, describen la terrible espera de tres semanas del rehén como un instrumento que sirvió para explotar la atención de los medias y advirtiendo que su ejecución podrían compliar el futuro del primer ministro Blair.

El diario The Guardian muestra su desprecio por los secuestradores que se sirvieron de su muerte como "una estratagema para lograr notoriedad en los medios, para atraer simpatizantes y para difundir el miedo".

El diario más vendido de Gran Bretaña, The Daily Telegraph, considera que Zarqaui "no sólo es culpable de tortura psicológica, sino de haber jugado un juego político groseramente eficaz", mientras el tabloide Sun estima que Bigley fue utilizado como "un peón en la guerra cínica de una propaganda terrorista".

El jefe terrorista Zarqaui "ha marcado algunos puntos políticos importantes sobre Tony Blair en el modo como utilizó el secuestro", según el comentarista de política extranjera del Times, Bronwen Maddox.

Por su parte, el diario Independent, que en su hora se opuso violentamente a la guerra en Irak, acusó a Tony Blair de haber corrido hacia el desastre al aliarse con Estados Unidos para lanzar el conflicto.