La increíble historia de Siffredi: "Antes morir que fallar"

El festival de cine erótico en Barcelona convocó, como debía, a la máxima estrella del rubro: el italiano que logró permanecer ocho horas, entiéndase, con la pasión en alto

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Dijo que "el buen sexo es como la buena comida", a su paso por Barcelona, que aloja una variopinta gama de personajes en el Festival Erótico.

Hace poco dijo que se retiraba de las cámaras para hacer sus quehaceres viriles, pero ciertamente no hay aún ningún otro artista de su talla, ni siquiera  en lo que a fama respecta.

"¡Antes morir que fallar! El productor me lo habría recordado hasta el fin de sus días. Pero hubo momentos en que no estaba al 100%. Una vez tuve un orgasmo mezclado con un infarto, del puro esfuerzo", confesó el pobre Rocco que, como italiano laborioso, no conoce la pereza en esos términos.

Hace más de 20 años, las películas que este hombre se atrevió a filmar causaban escándalo. Las más exhibicionistas mostraban senos de mujeres y poco más. Pero Rocco se dejó filmar, aunque le dijeran que nadie triunfaría en un negocio así.

Humilde como las grandes estrellas, Rocco explica: "No es que sea un fenómeno de la naturaleza sino que todos nacemos con un don. Y yo he nacido para esto. Me metí en el porno porque me copaba. ¡Hubiera pagado por hacerlo! La primera vez que pisé un set fue como entrar en el paraíso. Había trabajado en un barco, había sido camarero y salvavidas, pero mi cabeza sólo pensaba en el sexo. Todo el día tenía fantasías. Y eso viene de mi padre, ¿eh? ¡Era peor que yo!".

Las andanzas del viejo Siffredi, que el niño se ocupó de aprender, no eran como para dejar pasar así nomás: "Trabajaba de peón caminero, pero siempre merodeaba por las casas con la esperanza de consumar. ¡Qué crisis de celos tenía la mamma! Él fue mi primer fan. Y mis otros cinco hermanos tienen el mismo problema. Él, que tiene 52 años, vuelve loca a su mujer porque sólo lo hace una vez al día y no dos".

Rocco jura y perjura que llegó a aguantar una erección durante ocho horas y que su miembro mide 24 centímetros. Su herramienta de trabajo, sin embargo, sufría los embates de la intensa labor, de manera que aquí van los consejos de Rocco para los atletas del orgasmo: "Sólo lo cuidaba cuando, por motivos laborales, lo hacía 25 días al mes: me aplicaba un aceite de vitamina E y, a veces, crema para quemaduras".

Sobre el Festival al que asistió, Rocco dijo que le parece "el más liberal" de todos los que se celebran en el mundo, porque en los de "Bruselas, Berlín o Los Ángeles hay mucha censura", opinó.

Ya retirado -asegura que "ya" es "mayor"-, sin embargo, entrega su legado: "Mi esposa asegura que no le importa que me dedique a rodar películas pornográficas, pero mi mentalidad italiana me hace pensar que a ninguna mujer le gusta ver a su marido practicando sexo con otra", reconoció, quizás un poco tardíamente, más a modo de reconocimiento a su mujer, seguramente, que por un arrepentimiento que está lejos de sentir.