Los familiares de la maestra jardinera asesinada de un balazo en la localidad de Hurlingham, en medio de un aparente intento de asalto, aseguraron hoy que todavía no se explican qué fue lo que ocurrió, al tiempo que sostuvieron que los responsables del crimen "no son ni siquiera animales".
"No son personas. Ni siquiera animales. Sinceramente esta gente no merece nada, porque destruyen todo, familia, amigos, chicos del jardín", afirmó hoy Pablo, un primo de la víctima fatal, Marcela Gianello, una maestra jardinera de 38 años.
La docente, quien en el momento en que se produjo el trágico hecho iba en su automóvil Suzuki junto a su hermana menor, de 22 años, recibió un balazo en la zona del abdomen y pudo seguir manejando un poco más, hasta que finalmente fue auxiliada y llevada al Hospital Bocalandro, donde en la madrugada de ayer murió.
"La verdad es que no podemos entender lo que pasó. Es inexplicable. No quedan palabras para explicarlo. Son todos cuestionamientos los que nos hacemos y no llegamos a ningún lado", señaló Pablo, al hablar con la prensa en el velatorio de los restos de la víctima, realizado en la avenida Vergara al 3.200, en Hurlingham.
El joven señaló que toda la familia y los allegados a Marcela están "muy dolidos" y todavía no alcanzan a comprender qué fue lo que ocurrió en la noche del domingo pasado, cuando se produjo la tragedia.
"Sinceramente, parece que no hay testigos. Y no le encontramos justificativo a lo que sucedió. Aparentemente, ni siquiera se trató de un robo. No sabemos si fue una equivocación o qué fue, pero lo que sabemos es que la inseguridad que hay es incontrolable", afirmó el primo de la maestra asesinada.
Según la Policía, en los momentos previos al ataque que derivaron en la muerte de la docente una moto con dos personas a bordo se le puso a la par al Suzuki de Marcela en un aparente intento de asalto.
Pocos segundos después, la persona que iba atrás en la moto disparó contra el coche, la bala atravesó la ventanilla e hirió a Marcela, que iba conduciendo, según contó su hermana, Paula, la única acompañante.
Para los investigadores, una posibilidad es que los delincuentes hubieran advertido a las víctimas que se trataba de un asalto, pero éstas no se hubieran percatado de la situación, lo cual podría haber sido tomado por los sujetos como un gesto de resistencia.
"Fue una desgracia terrible para todos", graficó el primo de Marcela, quien añadió que la hermana de la víctima fatal "está muy shockeada. No sabe y no se acuerda lo que pasó".
Todavía conmocionado por lo que pasó, señaló que "Marcela era una excelente persona, con un trato impresionante con toda la familia".
"Vinieron infinidad de chicos, autoridades del jardín donde estaba trabajando, maestros; todos vinieron a verla porque la querían y la respetaban muchísimo", añadió.