En la presentación europea de "Las mujeres perfectas", Kidman, haciendo una comparación con las protagonistas del filme, dijo que "todas las mujeres trabajamos duro, pero también nos gusta divertirnos. Tengo que mejorar en la cocina, algo que me relaja mucho pero que no se me da muy bien. Estoy decidida a tomar clases. En lo demás, soy bastante mala. Como ama de casa, sólo destacaría mi forma de envolver regalos".
Además, la ex esposa de Tom Cruise confesó que, de la misma forma que su rol en el filme, ella no cree en la verdadera perfección. Acepta que no le gustan aquellos hombres que se muestran como perfectos, y no considera que lograr este estado en las cosas se vincula con la felicidad.
Las mujeres en esta película son sumisas, encantadoras, risueñas y parecen perfectas. "Las mujeres que están en casa y no trabajan no se van a identificar con la película, que nos retrata de forma indolente -dijo Nicole Kidman-. Estas mujeres están vacías, sin nada dentro. En la vida real no paramos de trabajar, educamos a nuestros hijos. Una mujer que vive por y para su familia no tiene tiempo para dedicar dos horas a su pelo, no camina por la casa con tacones mientras cocina un pastel. Y mucho menos dice que sí a todo lo que le pide su esposo. Afortunadamente, somos mucho más complicadas, reales y maravillosas que en este filme".
Aunque hace un tiempo ella aseguró que dejaría Hollywood, actualmente lo desmiente diciendo que era un etapa de su vida dónde no había encontrado el equilibrio en su vida y no sabía en que lugar poner su parte sentimental y su familia.