Podrán cuestionarlo, pero nunca decirle "pelado"

El premier Silvio Berlusconi admitió hoy haberse sometido a un injerto de cabello, motivo por el cual, en los últimos días, se mostró en público luciendo un ridículo pañuelo en la cabeza

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Harto de las presiones de la prensa de chimentos, el primer ministro italiano admitió hoy haberse sometido a un tratamiento tricológico.

Es que, en los últimos días, el mandatario había aparecido en público con una insólita bandana, hecho que lo obligó a soportar todo tipo de críticas y burlas.
Además, el pañuelo tipo pirata con el que Berlusconi se cubría la cabeza estos días en la isla de Cerdeña, donde pasa sus vacaciones, dio pie a una serie de conjeturas de la prensa amarillista, que lo llevó a confesar el tratamiento.