Con un desplazamiento planificado, un grupo de delincuentes saqueó y provocó serios destrozos en cinco negocios ubicados en Ringuelet. La increíble serie de ataques se registró ayer, se cree que en horas de la madrugada, y hasta ahora la Policía no parece saber demasiado respecto a los autores del golpe, que huyeron sin dejar rastros.
Tras saltar un paredón, los ladrones accedieron a un terreno que da al fondo de todos los negocios. Después, barretearon rejas y ventanas y desvalijaron una agencia de loterías, una lencería, una repostería, un locutorio y una pollajería ubicados uno al lado del otro, en calle 7, entre 519 y 520.
Los investigadores del caso sospechan que los delincuentes saltaron por los techos de las casas vecinas antes de acceder al terreno. Allí existe un galpón donde se guardan herramientas que, se cree, los delincuentes usaron para forzar las aberturas de los comercios. De hecho, los comerciantes hallaron tirado un pico con el mango de madera partido.
Aunque parezca mentira, los ladrones consiguieron entrar a la agencia de loterías y quinielas por una pequeña abertura de 30 por 35 centímetros, tras forzar unas rejas. Luego revolvieron el local y se llevaron unos 600 pesos en efectivo y cerca de 300 cartones de juegos de azar, como Telekino, Súbito y Mi Bingo, según informaron fuentes policiales.
Poco después, luego de violentar las rejas de otra ventana, los autores del cinematográfico golpe entraron a una lencería y se dedicaron a recorrer el lugar en busca de elementos de valor. Y más tarde volvieron a emplear el mismo mecanismo para ingresar sucesivamente a un locutorio, una repostería y una pollajería. Así consiguieron apoderarse de una importante suma de dinero, prendas de vestir y otros objetos de valor.
Cuando Rodolfo D'Alfonso llegó ayer a la mañana a su locutorio de Ringuelet se encontró con un panorama desolador. Las rejas retorcidas de la ventana del negocio y la ausencia de tarjetas telefónicas y la caja registradora vacía indicaban el paso de varios desconocidos por el lugar.
Indignación
El comerciante quedó asombrado por la precisión con la que actuaron los delincuentes. "Cortaron las 7 líneas de teléfono y desconectaron el sistema de alarma. Por algún lado saltaron, no sé si por los techos o por un paredón, pero llegaron hasta el terreno y cortaron las rejas de todas las ventanas que pudieron", contó indignado.
"Me llevaron todas las tarjetas de 5, 10, 15 y 20 pesos. Y las recaudaciones completas de dos días. Acá se manejaron con una impunidad total. Este es el centro comercial de Ringuelet y es el que está más desprotegido. En febrero se cumplió un año que estoy acá en el barrio y ya me robaron como 5 ó 6 veces", agregó D'Alfonso.
"Al único (negocio) que no entraron fue al mío, quizá porque las rejas están más reforzadas que el resto de los negocios nada más", dijo a este diario Inés Zamora, dueña de una mercería lindera a los locales saqueados. Aunque aclaró que los ladrones igual habrían intentado entrar a su comercio porque ayer a la mañana se encontró con las rejas de la ventana que da al terreno del fondo "todas dobladas".