La brecha entre ricos y pobres se amplía cada vez más

Un estudio realizado en la ciudad de Mendoza determinó que los habitantes que más ganan cobran, en promedio, 22,2 veces más que los que menos ingresos mensuales tienen, según la consultora Equis

El diario digital del interior ?Los Andes? publicó que ?el ingreso medio en el diez por ciento de la población que menos gana es de 96 pesos mientras que en el otro extremo, el 10 por ciento que más gana percibe 2.154 pesos mensuales en promedio?.

Para hacer una comparación más, a la hora del reparto, los bolsillos del 20 % que más acumula se llevan el 48,6% de la riqueza. Mientras que, el 20 % que menos recibe suma tan sólo el 5,2%. Detrás de estas dos cifras están las diferencias, no sólo cuantitativas sino, básicamente, cualitativas.

La llamada brecha entre ricos y pobres es cada vez más preocupante en los países latinoamericanos. Argentina, que a principio de los ?70 registraba los indicadores sociales más favorables del Cono Sur, con niveles similares a los de los países europeos medios, hoy está cada vez más cerca de los que tienen mayor desigualdad social.

Ocupa el lugar número 11, con una brecha a nivel país de 31,7 veces (bastante más que la provincial) entre el que menos gana y el que más. Mientras que en 1995 era de 19,3, según datos de la consultora Equis, de Buenos Aires.

Una mirada retrospectiva en la provincia no muestra cambios muy significativos en cuanto al indicador de desigualdad. Una comparación con los datos de 1994, cuando el país se regía por la convertibilidad, da por resultado un índice igual al actual: 22,2. Pero en estos diez años, la brecha local sufrió todas las fluctuaciones de la economía y la política nacionales.

Fue en la época menemista, cuando los argentinos creyeron que estaban más cerca del primer mundo, cuando más se profundizó la inequidad. Así, en 1995, la diferencia social dio un salto de 20,6 a 25 veces. Alrededor de ese índice se mantuvo (salvo mayo de 1998, con 22,6) hasta 2000, cuando bajó a 22,3.

En 2001, la crisis ensanchó la brecha abruptamente a 26,2 y en ese nivel se mantuvo tras la devaluación de 2002. En la medición hecha en mayo de 2003, mejoró bastante: bajó a 20,59. El primer trimestre de este año muestra un nuevo ascenso en la inequidad.

Pero la diferencia abismal no sólo existe entre el 10 % que menos gana y el que más gana. Sino que dentro de éste último ítem también hay diferencias notables. El número de bolsillos realmente holgados, o ricos, representa tan sólo la quinta parte del 10% de la población con mayores ingresos.

El resto de ese sector presenta economías hogareñas más discretas en sus lujos y consumos y en general se trata de profesionales, pequeños empresarios, comerciantes y empleados jerárquicos de empresas.

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