Policías gay protestan por discriminación

La mayoría de las fuerzas policiales europeas aceptan a los agentes homosexuales, que sin embargo siguen siendo discriminados, como testimonian 160 efectivos reunidos entre ayer y hoy en Amsterdam para participar en el primer congreso de este tipo, en vísperas del Gay Parade

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Unos 160 policías de 11 países de Europa participaron en esta conferencia celebrada en un palacio de congresos de la capital holandesa.

"Un congreso como éste, organizado con el apoyo de las autoridades, es un sueño", comentaba Olivier Maignant, policía parisino que preside la organización francesa Flag!.

La personalidad del orador que abrió los debates, Boris Dittrich, jefe de uno de los partidos de la coalición gubernamental de centro-derecha, el D66, reforzó el carácter oficial de la cita, según Maignant.

Hablar ante una sala repleta de homosexuales uniformados es realmente la realización de una fantasía, bromeaba el responsable político, que no oculta su homosexualidad.

A pesar de los aplausos con los que fue recibido y los repetidos comentarios sobre la tradicional tolerancia de Holanda, Dittrich subrayó que no se habían salvado todos los obstáculos.

"Holanda puede parecer un paraíso para los homosexuales pero aunque nuestras leyes establezcan la igualdad, no eliminan la discriminación", dijo.

Algo que comparten muchos de los presentes, para los que tener una orientación sexual distinta dentro de las fuerzas del orden es casi tabú.

"La actitud más corriente de los policías suele ser del tipo 'no me plantea ningún problema que mi compañero sea gay mientras no hable de ello'", explicaba Ellen Boszhard, que ha trabajado para la policía holandesa en el estudio de esa discriminación.

Señal de que "salir del armario" no resulta fácil para todos los agentes, los organizadores prohibieron que los fotógrafos de prensa cubrieran el congreso.

Según los organizadores, más del 40% de los participantes consideraban fácil decir a sus colegas que eran homosexuales pero el 13% creían por el contrario que nunca resulta sencillo hacerlo.

Entre estos últimos, figuran dos policías finlandesas, que consideraron impensable hablar de su orientación sexual.

Así sucede en Francia, según Olivier Maignant, según el cual la actitud consiste en "don't ask, don't tell" (no preguntar, no contestar), regla del ejército estadounidense.

Paradójicamente, según las australianas Dee Quigley y Melinda Edwars, como "la cultura de la policía es tradicionalmente masculina, un homosexual será considerado afeminado y por lo tanto rechazado" mientras que "una lesbiana 'masculina' será mejor aceptada".

Los organizadores del congreso de Amsterdam crearán el viernes una organización europea, el European Gaycop Network (EGN), para promover la emancipación de policías "a la holandesa".

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