(EFE).- El jugador argentino Gerardo Damián Rivero, que había sido declarado esta pretemporada como transferible por Osasuna, ha llegado a una "acuerdo definitivo" con el club navarro para desvincularse de la entidad, por lo que queda libre para fichar por otro equipo, presumiblemente el Ciudad de Murcia.
Rivero llegó hoy a un acuerdo para rescindir el contrato que le unía a Osasuna hasta junio del 2005, si bien el jugador argentino tenía además otra temporada opcional, en función de los partidos jugados, después de haber renovado curiosamente el pasado verano.
Osasuna expresó en un comunicado su deseo de que el jugador tenga los "mejores éxitos en su futuro profesional", al tiempo que le agradece "los servicios prestados" durante las tres temporadas que ha permanecido en Pamplona.
Rivero, bonaerense de 29 años, llegó a Osasuna hace tres años procedente del Almagro argentino y, durante su periplo en el equipo navarro, ha disputado 74 partidos de liga y ha marcado 7 goles, en una trayectoria irregular.
En la temporada 2001/02, con Miguel Angel Lotina en el banquillo navarro, disputó 26 partidos de liga, 11 como titular, y acumuló un total de 1.134 minutos de juego, en una campaña irregular, ya que en el segundo tramo de la Liga apenas fue utilizado.
El volante derecho argentino despuntó en la campaña 2002/03, con Javier Aguirre como técnico, en la que jugó 33 partidos de liga, 29 como titular, sumó 2.443 minutos de juego y marcó 7 goles, a uno del 'pichichi' final del equipo, el australiano John Aloisi.
Durante la pasada temporada, la 2003/04, disputó únicamente 15 partidos de liga, 6 como titular, acumulando un total de 635 minutos de juego, en una campaña que estuvo marcada por una tempranera lesión.
Tras la salida de Rivero, Osasuna se desprende de uno de los cuatro jugadores que había declarado transferibles, situación en la que todavía están el delantero marfileño Ibrahima Bakayoko, el centrocampista madrileño Alfredo Sánchez y el defensa navarro Fran Jusué.
Estos jugadores están apartados desde hoy de la disciplina del equipo profesional, ya que no viajaron a la concentración de Inglaterra y han sido relegados a entrenarse con el equipo filial de Segunda B.