Nació el séptimo hijo varón y esperan que el padrino sea el Presidente

Un matrimonio que vive en una humilde casa en el barrio marplatense de Jorge Newbery tuvo un hijo al que llamaron Pablo. Según la tradición, el recién nacido debería ser apadrinado por el Presidente de la Nación

Una mujer marplatense de 42 años dio a luz a su séptimo hijo varón, el décimotercero de su matrimonio, que pesó 5,750 kilos, y la pareja espera que el presidente Néstor Kirchner, como es tradición, apadrine a la criatura.

El "pequeño" Pablo Agustín Jalil nació en la víspera en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, y tanto él como su madre Marta Alicia Farías se encuentran en buen estado de salud.

Pablo es el décimotercer hijo del matrimonio que Marta compone con Omar Aníbal Jalil, de 50 años, ya que anteriormente tuvieron seis mujeres -todas consecutivamente- y otros seis varones.

El matrimonio vive en una humilde casa del barrio Jorge Newbery, en la calle 216 entre Rawson y Garay, y además tienen 12 nietos.

La propia Marta señaló que una de sus hijas mayores está embarazada, por lo que en algunos meses también será abuela por décimotercera vez en su vida.

La pareja sólo se sustenta con el dinero que Marta percibe por el Plan Jefas y Jefes de Hogar y algunas "changas" que su marido realiza como vendedor ambulante.

Junto a los ocho hijos que aún viven con ellos, el matrimonio de Marta y Omar Jalil, habitan una humilde vivienda en la que sólo cuentan con tres camas.

Según la tradición, el séptimo hijo varón -consecutivo- de un matrimonio debe ser apadrinado por el Presidente de la Nación, por lo que los padres de este niño confían en que Néstor Kirchner acepte esa distinción.

"Estamos muy contentos con el nene, pero en principio pensábamos que era una nena. Ahora veremos cómo es eso de que el presidente sea el padrino", aseguró Omar Jalil, de 50 años.

A su vez, la madre pidió "trabajo" para su marido, además de algo de ropa y pañales, porque dado el peso y el tamaño de Pablo, desde su nacimiento comenzó a utilizar "pañales medianos" y varias prendas de bebé que le regalaron, "le quedan chica".

El mito popular indica vincula al séptimo hijo varón de un matrimonio con la leyenda del "lobizón", que en las noches de luna llena se convierte en "hombre lobo".

Para que esa "maldición" no se cumpla es que el niño debe ser apadrinado por el Presidente de la Nación, tal como ocurrió en tras circunstancias con anteriores mandatarios.

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