Una conjunción de dos de los grandes placeres de la vida, la comida y el sexo, se ofrece cada vez con más frecuencia en las confiterías y los restaurantes porteños, como un juego hedonista que en forma natural puede motivar la actividad sexual, según especialistas en esta gastronomía.
A los ya clásicos bombones eróticos y comida afrodisíaca se sumaron helados, desayunos, brindis y tortas que según los dueños de los locales se distribuyen todo el año pero mucho más en los días de los Enamorados, de la Secretaria y de la Madre.
Todos saben que nadie cree en extrañas alquimias que fomenten la excitación sexual, pero aseguran que esto es un juego que le da los mejores resultados a quienes lo practican y se deleitan con los manjares.
La iniciativa gastronómica está en manos de pequeñas empresas, algunas definidas como ?familiares?, pero aún esos mini emprendimientos hacen gala de la mayor creatividad posible y desafían las exigencias de sus clientes.
Como ejemplo, están los ?helados palitos con la forma del órgano sexual masculino de gran tamaño?, explicó Liliana Donángelo, de la firma Corps y Corps, que también hace ?tortas con forma de senos o cola de mujer o cuerpos masculinos y femeninos?.
?Las tortas se venden a 30 pesos por kilogramo y junto a los bombones, desayunos o brindis eróticos salen más en San Valentín, el Día de la secretaria, la Madre o el Amigo?, precisó.
Sobre el trato con los clientes, detalló que es en forma directa, ya que ?son nuestros vecinos, señoras de su casa, que quieren divertirse?.
La empresaria aclaró que ?los bombones -con formas fálicas- son inocentes, pero nuestra intención es explícita: queremos que haya más contacto en las relaciones y no sean tan virtuales?.
Carlos Di Cesare, copropietario del restaurante ?Te mataré Ramírez?, uno de los más tradicionales en el rubro, dijo que ?lo nuestro se lee entre líneas, está disimulado tras un velo, pero sirve para disparar la imaginación y la lascivia?.
?Después todo depende de cada uno -aclaró- las texturas, los sabores, los tamaños y la temperatura, pueden hacer que un hombre meta la mano debajo de la pollera de su mujer?.
La carta del restaurante, fundado en 1996, ofrece platos como ?Aprendiendo-enseñando sexo?, ?La vertiente inagotable de su deseo?, ?Cóctel de celo y lujuria?, ?Con dos mujeres? y ?Cierro los ojos y me abismo en el mar del placer?.
Detrás de esos nombres sugerentes se sirven bifes de búfalo, solomillos de cerdo, pollo con caramelo y trozos de pez espada con habas, panceta y zanahorias.
?No hay una sustancia que energice al hombre y prepare a la mujer -recalcó- pero si te metés en este juego propiciatorio y se halagan los sentidos se provocan sensaciones y nuestra fórmula funciona?.
En general, los precios de la comida erótica no difieren en mucho de los ?comunes?, por lo que la creatividad en los primeros queda como un valor agregado que mejora las ventas pero no encarece el producto.
Esa creatividad permitió desarrollar los brindis y desayunos eróticos, junto a las tortas, helados y bombones, por lo que cualquiera puede agasajarse o agasajar con un café con leche acompañado con formas fálicas o prominencias femeninas.