Wood fue recluido en el centro londinense The Priory, el mismo lugar donde fueron ingresadas en el pasado las modelos Kate Moss y Naomí Campbell, también por problemas de adicción.
El guitarrista, de 57 años, fue llevado allí tras protagonizar un episodio de violencia en un restaurante británico ?The Ivy-, tras excederse en el consumo de alcohol y cocaína comenzó a morder a la personas que se encontraban en el lugar.
Esta es la tercera vez en cuatro años, que el guitarrista de los Stones debe regresar a un centro de rehabilitación por sus adicciones.
"El problema con él comienza siempre cuando los Stones terminan una gira. Encuentra difícil ocupar su tiempo y vuelve a las adicciones. Esta vez, se dio cuenta que debía poner fin a la situación cuando protagonizó un escándalo en un restaurante de Londres, junto a su esposa Jo y la modelo Kate Moss", declaró una fuente allegada al músico al periódico The Daily Mirror.