Ella explicó lo que pudo por teléfono. Que las fotos, la prensa amarilla, la mala intención. Pero él sólo le contestó: "¿Ah sí?" Después únicamente dijo: "Arreglá todo, no quiero quedar como un tarado".
Si bien Pampita, cuando llegó a Buenos Aires, desmintió que su pareja estuviera en crisis, los hechos demuestran lo contrario. Martín no la fue a recibir.
Ya en la Capital Federal, Pampita y Martín no se hablaron, y los problemas se profundizaron. Luego, ella partió a México, pero sin el polista, lo que les habrá permitido tomar distancia del conflicto y tratar de salvar el matrimonio.
Martín se quedó en la Argentina, deprimido. Dicen que lo pasa en las Chacras de Murray, donde vivía con su esposa. Su familia, a través de su hermano Rafael, aseguró que lo apoyarán en toda decisión que tome, aunque destacó que sólo el polista es el que tiene que resolver sus problemas.
Ahora Pampita se prepara para viajar a Ecuador y posar para una producción de ropa interior junto a Rocío Guirao Díaz. Sus amigas aseguran que se refugia en el trabajo para superar el mal momento.