Se trata de una recreación de las pequeñas historias de los pasajeros que vivieron una de las mayores tragedias marítimas de todos los tiempos. No sólo se verán aquellos objetos de mucho valor, sino que el motivo será homenajear particularmente a sus tripulantes.
El conocido ?nuevo buque? del que hablaba todo el mundo a principios del siglo XX y que se hundió a los cuatro días de estar en el agua, se trasladará por las costas de los países.
La visita contará con una guía de audio para acompañar a las fotografías e imágenes que se exhiben en sus paredes. Una voz grave, envuelta en una música conmovedora, invita a los pasajeros a subir al Titanic atravesando una pasarela de la que cuelgan dos simbólicos salvavidas.
De nada hubiesen servido la madrugada de aquel 15 de abril de 1912 en la que "el barco de los sueños" se fue a pique.