Unos 50 heridos inauguraron la fiesta de San Fermín

Esta mañana se realizó el primer encierro por las calles de la ciudad vasca, donde los toros se lanzaron desbocados por las resbalosas calles de adoquines detrás de millares de participantes

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"Correr delante de los toros es la vida, y yo deseaba sentirme vivo", dijo Ray Sabbatini, un norteamericano de 36 años que sufría de esclerosis múltiple y que asistió al primer día del evento, acompañado de su amigo Dennis Rodman, ex astro de la Liga Nacional de Básquetbol de Estados Unidos.

"No tenía miedo alguno", dijo Rodman, que llevaba gafas oscuras y hablaba en un café cercano tras el encierro que duró dos minutos. "Me gustan las emociones fuertes".

Ninguno de los participantes fue corneado, pero cuatro personas debieron ser atendidas por las graves lesiones que sufrieron en la capital de Navarra, además de otros varios que recibieron heridas menores.

Dos toros resbalaron y cayeron, al igual que varios participantes que corrieron por las calles mojadas por la intensa lluvia de la noche anterior.

"Hasta ahora no hay heridas graves, pero hay mucha gente con alguna lesión menor y tenemos mucho trabajo", dijo Mikel Eusa, de la Cruz Roja.

El policía José Ramón dijo que impidió a dos australianos participar en el encierro por su propia seguridad. "Habían bebido mucho y no los dejé pasar", agregó.

La carrera, que finalizará el 14 de este mes, se extiende por 825 metros y dura poco más de dos minutos desde el corral en que comienza hasta la plaza de toros donde termina.

Muchos de los participantes corren justo delante de los cinco toros de la ganadería Torrestrella, lo más cerca posible de los cuadrúpedos sin ser alcanzados por sus cuernos.
Los Torrestrella son habituales en las fiestas de San Fermín de Pamplona. Son toros con fama de peligrosos en los encierros. De hecho, en sus últimas ocho visitas a Pamplona han dejado 21 corredores corneados.