Una nena toba de 10 años, que se fugó hace casi un año de un instituto de menores para ejercer la prostitución callejera, fue hallada en el subsuelo de una céntrica galería comercial de Rosario y aún nadie la reclamó, por lo que la Justicia determinará dónde será alojada.
La pequeña niña, identificada sólo como E., fue hallada por investigadores de Seguridad Personal y del Centro de Atención a la Víctima de Delitos Sexuales (CAVDS) y vivía "junto a una joven y una humilde familia ajena al submundo de la prostitución", precisaron las fuentes consultadas.
La familia que la albergaba está integrada por una adolescente de 17 años que tiene un bebé, su compañero de 18 años y una hermana del joven, de 14, a quienes daba alojamiento el sereno de esa galería.
Según se informó, E. llegó a ese lugar luego de haber habitado en una casa ubicada en Deán Funes 5070, de la zona sudoeste de la ciudad, donde vivía José K., de 50 años, que fue detenido desde el viernes último bajo el cargo de prostitución de menores.
La búsqueda de la niña se inició hace dos semanas luego de que una mujer denunció en la comisaría 19a. que su hija de 15 años había desaparecido.
Uno de los investigadores dijo que "E. tiene el cuerpo de una nena de 10 años, es muy delgadita, no está desarrollada y no tiene menstruación, pero habla de sexo como una adulta".
El jefe de Seguridad Personal, Víctor Almada, señaló que "todavía estamos tratando de localizar a los familiares de la niña, ya que hasta ahora nadie se acercó a reclamarla".
El jefe policial estimó que es muy probable que "esta chica haya estado trabajando en la calle con camioneros (como clientes que requerían sus favores sexuales) y ocasionales transeúntes".
Almada dijo que "hasta el momento no se tiene información de estar frente a una red de prostitución infantil ni que la chica haya sido explotada" por algún proxeneta y agregó que "eso es lo que tratamos de determinar".
En el caso interviene el juez de Menores, Leandro Artigas, quien deberá resolver dónde será alojada la niña "ya que la pequeña E. sostuvo que prefería ejercer la prostitución para no volver a su casa" familiar.