El Partido Colorado paraguayo quiere evitar la homosexualidad en sus filas

El titular del partido que gobierna el vecino país, Herminio Cáceres, prohibió que los empleados se queden en las oficinas partidarias después del horario laboral, para evitar que se fomenten hechos de homosexualidad

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El Partido Colorado de Paraguay, actualmente en el Gobierno, prohibió a sus funcionarios y a los trabajadores permanecer en las instalaciones de su sede más allá del horario laboral, con el objetivo de evitar la multiplicación de episodios de "homosexualidad" en el partido, según reconoció la dirección del grupo político gobernante.

La decisión, que se conoció por los medios paraguayos y generó amplias repercusiones en el ámbito oficial, se produce en el partido que tiene entre sus fundadores a Bernardino Caballero, a quien se le recuerda por haber "repoblado" el país tras la guerra de la Triple Alianza (1865-1879), conflicto que diezmó considerablemente la población masculina del país.

Recientemente, el presidente paraguayo Nicanor Duarte, defendió en un acto público en el interior del país el valor de la familia, recordó que tiene cuatro hijos y que a sus 47 años todavía puede aumentar el núcleo familiar, con lo que parece ser que los homosexuales no son de lo más querido para los guaraníes.

?No voy acompañar la homosexualidad en mi partido. Yo no voy a llevar adelante ni voy a habilitar las puertas", dijo en declaraciones que hoy publica un diario local, el presidente del partido, el senador Herminio Cáceres, tras firmar una resolución que fue pegada ayer, miércoles, en todas las paredes del edificio.

"Firmé una resolución de que a las siete (de la tarde) termina la tarea y (a partir de esa hora) todo tiene que pasar por funcionarios de la seguridad", afirmó Cáceres.

Medios locales se hicieron eco estos días de un supuesto acto "indecoroso" entre dos empleados que habían sido vistos cuando se besaban en una de las dependencias del edificio de la Asociación Nacional Republicana (ANR, Partido Colorado).

Cáceres reiteró hoy en declaraciones a una emisora de radio local que la decisión apunta a preservar el nombre de la institución y exhortó a los medios de comunicación que recibieron información del incidente a que identifiquen a los implicados.

La sede partidaria está situada en una zona céntrica capitalina frecuentada por la noche por prostitutas y travestis, algo que parece no ser muy bienvenido.